- Una cucharada de maicena.
- Vinagre de alcohol.
- Alcohol al 70%.
- Agua.
Cómo preparar el limpiavidrios casero
Para la preparación se recomienda utilizar un envase pulverizador y un embudo para facilitar el proceso.
1. Mezclar los líquidos: verter en el pulverizador partes iguales de agua, vinagre de alcohol y alcohol al 70%.
2. Agregar la maicena: Incorporar una cucharada al recipiente.
3. Agitar bien: cerrar el envase y sacudir enérgicamente hasta integrar todos los componentes.
4. Aplicar sobre la superficie: una vez lista la preparación, pulverizar directamente sobre ventanas, puertas de vidrio o espejos y limpiar con un paño seco.
Por qué funciona esta mezcla
La eficacia de esta fórmula radica en la combinación de sus componentes. El vinagre ayuda a remover grasa y suciedad adherida, mientras que el alcohol favorece una evaporación rápida que reduce la aparición de marcas. La maicena, por su parte, cumple una función pulidora que aporta un brillo extra y mejora el acabado final.