Cocina

Scones de queso: la receta fácil e irresistible para hacer en casa

Una opción casera, dorada y llena de sabor, perfecta para acompañar el mate o sumar a una picada.

Scones de queso caseros

Scones de queso caseros, dorados y con un intenso sabor.

Estos scones de queso se caracterizan por su textura hojaldrada y un intenso sabor a queso, gracias a una combinación de danbo, muzzarella y parmesano. Son fáciles de preparar y quedan dorados, con una masa tierna y capas que se forman durante el laminado.

La receta lleva manteca fría y una mezcla de quesos cortados en cubos y rallados. Para conseguir el efecto hojaldrado, la masa se estira y se dobla dos veces con maicena, sin necesidad de amasarla.

Ingredientes para los scones de queso

  • Harina: 400 g
  • Manteca, preferentemente fría: 120 g
  • Huevos: 2 unidades, uno para la masa y otro para pincelar
  • Leche fría: 120 ml, aunque se puede incorporar un poco más si la preparación lo necesita
  • Polvo de hornear: 1 cdita.
  • Sal: a gusto
  • Quesos: 400 g en total, combinando danbo, muzzarella y parmesano
  • Maicena: cantidad necesaria para el estirado y los dobleces

Cómo hacer scones de queso fáciles y deliciosos

(La receta corresponde al canal de YouTube de la cocinera Vane Fernández)

Preparar los quesos: cortar el queso danbo y la muzzarella en cubos pequeños y rallar el parmesano.

Hacer el arenado: colocar la harina en un recipiente amplio junto con el polvo de hornear, la sal y la manteca fría. Desmenuzar los ingredientes con las manos hasta obtener un arenado homogéneo.

Incorporar los quesos: agregar la mezcla de quesos y distribuirla de manera uniforme en el arenado.

Agregar los líquidos: batir uno de los huevos y sumarlo a la preparación junto con la leche fría.

Unir la masa: integrar todos los ingredientes con las manos, sin amasar, hasta conseguir que la masa quede unida.

Realizar los dobleces: espolvorear maicena sobre la mesa de trabajo y colocar allí la masa. Estirarla, espolvorear una capa fina de maicena sobre la superficie y doblarla por la mitad. Repetir una vez más el procedimiento de estirado, espolvoreado y doblado.

Dejar reposar: cubrir la masa y dejarla descansar durante 15 minutos.

Cortar los scones: después del reposo, estirar la masa hasta obtener aproximadamente 1 cm de altura. Cortar las porciones con un cortador circular o un vaso, o darles forma cuadrada o triangular.

Pincelar y hornear: colocar los scones sobre una placa para horno y pincelarlos con el huevo batido restante. Cocinar a 180 °C durante aproximadamente 20 minutos, hasta que adquieran un tono dorado.

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