Preparar los quesos: cortar el queso danbo y la muzzarella en cubos pequeños y rallar el parmesano.
Hacer el arenado: colocar la harina en un recipiente amplio junto con el polvo de hornear, la sal y la manteca fría. Desmenuzar los ingredientes con las manos hasta obtener un arenado homogéneo.
Incorporar los quesos: agregar la mezcla de quesos y distribuirla de manera uniforme en el arenado.
Agregar los líquidos: batir uno de los huevos y sumarlo a la preparación junto con la leche fría.
Unir la masa: integrar todos los ingredientes con las manos, sin amasar, hasta conseguir que la masa quede unida.
Realizar los dobleces: espolvorear maicena sobre la mesa de trabajo y colocar allí la masa. Estirarla, espolvorear una capa fina de maicena sobre la superficie y doblarla por la mitad. Repetir una vez más el procedimiento de estirado, espolvoreado y doblado.
Dejar reposar: cubrir la masa y dejarla descansar durante 15 minutos.
Cortar los scones: después del reposo, estirar la masa hasta obtener aproximadamente 1 cm de altura. Cortar las porciones con un cortador circular o un vaso, o darles forma cuadrada o triangular.
Pincelar y hornear: colocar los scones sobre una placa para horno y pincelarlos con el huevo batido restante. Cocinar a 180 °C durante aproximadamente 20 minutos, hasta que adquieran un tono dorado.