Los empleados del hotel se dieron cuenta de la situación: “Vimos que la mujer estaba llorando y le preguntamos qué le pasaba, nos dijo que esperaba a su esposo que estaba arriba con su amante. Le pedimos que por favor no hiciera escenas y nos dijo que era una mujer con cultura y no hacía esas cosas”, detalló uno de los trabajadores.
Los involucrados se retiraron a un lugar lejos para hablar, seguidos de cerca por personal de seguridad. Desde la hotelería aseguraron que “fueron algunos gritos y nada más. Después la mujer entregó la llave de la habitación que había pedido y como no tenía valijas ni nada se retiró y dejó gran propina incluso a los mozos”
El hombre y su amante, si bien tenían abonada la estadía hasta el lunes, se retiraron del hotel una hora más tarde del hecho.