Tener mascotas en casa implica un gran cambio en la rutina de las personas, sobre todo si se trata de un perro. Sin embargo, es un hecho que esos animales compensan todos esos cambios con mucho amor, llenando de felicidad la vida de sus dueños.
Tener mascotas en casa implica un gran cambio en la rutina de las personas, sobre todo si se trata de un perro. Sin embargo, es un hecho que esos animales compensan todos esos cambios con mucho amor, llenando de felicidad la vida de sus dueños.
Eddie Kennedy era de aquellas personas que se negaban rotundamente a adoptar un cachorro. No quería saber nada con tener una mascota, porque consideraba que requería mucho trabajo hacerse cargo de esos animales. Sus hijas, en cambio, tenían muchas ganas de adquirir un perrito, así que tomaron una drástica decisión en Navidad.
Las jóvenes creían que regalarles un perro a sus padres podría hacer que Eddie cambiara de opinión, así que llevaron un cachorro a casa…
En un principio, Eddie se enojó mucho cuando vio al animal en su hogar, pero rápidamente Tito, el nuevo integrante de la familia, logró ganarse el corazón de su nuevo dueño.
“Cuando volví a casa, Tito vino directo hacia mí. Me senté y él bajó de las escaleras para después saltar sobre el sofá y poner su cabeza sobre mi regazo. ‘¿Qué voy a hacer contigo?’, pensé”, explicó el sujeto sobre una escena que vivió junto a su nuevo gran amigo.
Joanna, una de las hijas de Eddie, se encargó de documentar lo sucedido entre su padre y el perro en un video que luego compartió en las redes sociales. Las imágenes muestran la química que hay entre el hombre y el perro, que lograron formar una hermosa relación.