En una región de los Alpes suizos, cada año las vacas son llevadas a pastorear en los valles altos de las montañas, a unos 2000 kilómetros sobre el nivel del mar. El problema es que algunos de estos animales se lesionan en la excursión y, por ese motivo, deben ser descendidos de las alturas con la asistencia de helicópteros.




