Un insólito y divertido hecho tuvo lugar en Wyoming, Estados Unidos, cuando un cazador se encontró una Go Pro. El hombre la llevó a su campamento y cuando prendió la cámara se encontró con algo inesperado.
Un insólito y divertido hecho tuvo lugar en Wyoming, Estados Unidos, cuando un cazador se encontró una Go Pro. El hombre la llevó a su campamento y cuando prendió la cámara se encontró con algo inesperado.
Dylan Schilt fue el encargado de toparse, mientras realizaba una de sus travesías, con el dispositivo, que llevaba meses perdido. El hombre notó que la Go Pro no tenía batería, por lo que decidió llevársela para darle carga y ver qué se encontraba en el almacenamiento de la cámara.
Para su sorpresa, alguien había encontrado la cámara antes que él y hasta se filmó a sí mismo.
"La semana pasada, cuando estaba cazando con arco, me topé con una GoPro que se perdió mientras andaba en moto de nieve. Cuando volví al campamento, lo cargué y no podía creer lo que vi", explicaba Schilt.
El cazador dijo que después de cuatro meses de estar allí (en referencia a la go pro), un gran oso negro la encontró y no solo logró encenderla, sino que también "comenzó a grabarse a sí mismo jugando con él”.
Dicho y hecho, en el clip que fue viralizado por las redes se puede ver al animal curioseando y mordiendo la cámara, creyendo tal vez que podría servirle de almuerzo.
Allí se aprecian en primer plano sus enormes garras y la parte posterior de la boca, lo que tanto hace temer a quien se tope con un animal de esta especie.