Los responsables de la iglesia de Saint-Michel (una iglesia de estilo barroco que había estado en obras durante varios años y reabrió el pasado verano) presentaron una queja después de que circularan en las redes sociales las imágenes de un video, que muestra a la mujer de espaldas apoyada en el altar mientras el hombre graba las relaciones desde el sitio donde habitualmente da la misa un sacerdote.



