El Ministerio de Agricultura galo espera una caída de entre el 24% y 30% para este año. Estas cifras marcan el peor registro de los últimos 45 años, según informaron las autoridades.
“Se espera que la producción de vino en 2021 sea históricamente baja, inferior a las de 1991 y 2017, también afectadas por una fuerte helada en primavera”, indicaron desde la mencionada cartera, según lo publicado por AFP.
Así mismo, consignaron que “por el momento, el rendimiento se aproximaría al de 1977, año en el que la cosecha de vino se vio reducida por una destructiva helada y por las lluvias del verano”.
Prácticamente todas las zonas vitivinícolas del gigante europeo sufrieron varias heladas consecutivas durante la primera quincena de abril, justo en el momento en el que las vides comenzaban a brotar, como consecuencia del invierno. A eso se suman las enfermedades que podrían haber sufrido las plantas a causa de las intensas lluvias de verano.
Si bien todavía falta para conocer las cifras definitivas, este escenario en uno de los máximos productores de vino del mundo podría abrir la posibilidad a los demás países de poder ocupar el lugar que los vinos franceses no podrán llenar por la baja en la producción. Allí podrían tener posibilidad países como Argentina, que en 2021 completó una buena cosecha en calidad y cantidad, con un promedio superior al que se había pronosticado.