"Un análisis de nuestros datos correspondientes a más de 10 millones de casos ha mostrado que no hay pruebas de un riesgo agravado de embolia pulmonar o trombosis venosa profunda en ningún grupo de edad, género, lote o en ningún país en particular", afirmó AstraZeneca.
Asimismo, señalaron que el número de casos reportados con este tipo de sucesos de las vacunas Covid-19 es significativamente menor en comparación a los ya vacunados entre la población general.
Por su parte, la agencia de salud de Dinamarca aseveró que aún no se ha establecido relación alguna entre la vacuna y dichos coágulos. Mientras, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) aseguró que la vacuna de AstraZeneca podría seguir siendo utilizada a la par que se investigan los casos de trombos.
Igualmente, el director del Instituto para la Seguridad de Vacunas de la Universidad Johns Hopkins, Daniel Salmon, dijo que no se ha demostrado que las vacunas causen la formación de trombos. Estos coágulos sanguíneos suelen ser comunes en la población, por lo que las autoridades de salud sospechan que los casos reportados probablemente sean coincidencias.