Con la pandemia en el mundo muchas cosas cambiaron entre ellas la forma en cómo se concebían las vacunas. En general, el proceso de desarrollo de una vacuna es un procedimiento que puede tardar entre 10 y 15 años, pero considerando la gravedad y el impacto de la pandemia por la carencia de vacunas COVID-19, el mundo entero se alineó con una sola idea: encontrar y desarrollar rápidamente la vacuna que combatiera la neuva enfermedad.










