Blumberg padre, como tantos otros padres y madres de otros casos emblemáticos, se convirtió en un símbolo de la lucha contra la inseguridad. También fue candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires (fue en la misma boleta del candidato presidencial Jorge Sobisch) y sufrió el descrédito social cuando se descubrió que no era "El Ingeniero" Blumberg, porque adeudaba algunas materias para recibirse.
Como parte de las reformas que pidió para la Justicia, Blumberg redactó un petitorio de siete puntos, en donde reclamaba, entre otras cosas, por "una ley que reprima la portación de armas con pena de prisión no excarcelable". También pedía penas más duras ("legislar un sensible aumento en las penas mínimas y máximas para los delitos de homicidio, secuestro y violación (mínimo 20 años)", y que la "pena perpetua fuera perpetua. No más 25 años de máximo".
En menos de una semana logró que más de 5 millones de argentinos lo firmaran. Tres años después se presentó como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, por el frente "Vamos", pero apenas obtuvo 88.180 votos (el 1,26%). Buena parte de su fracaso electoral empezó a gestarse algunos meses antes, cuando se conoció que no era ingeniero.
"He metido la pata", reconoció Blumberg en 2007, tres años después de la muerte de su hijo. Siempre se había presentado como ingeniero, especialista en la industria textil
"Siempre me dicen ingeniero, desde los 22 años, en que fui director de fábrica. Yo he hecho una infinidad de proyectos y de fábricas y uno está acostumbrado a que le digan así y entonces no lo aclara. "Siempre me dicen ingeniero, desde los 22 años, en que fui director de fábrica. Yo he hecho una infinidad de proyectos y de fábricas y uno está acostumbrado a que le digan así y entonces no lo aclara.
Entrevista con el diario La Nación.
Hoy sigue activo a través de la Fundación Blumberg, que ayuda a familiares de las víctimas de la inseguridad.
"Mi consigna es ayudar a otros todo lo que puedo. Los familiares de la víctimas siempre quieren hablar conmigo", dice hoy Juan Carlos. "El motor de mi lucha es tratar de ayudar. Lo que me pasó a mi que no le pase a otro", relata.
Y cuando recuerda a su hijo vuelve a aparecer ese primer Blumberg quebrado y atravesado por el dolor. "Yo todos los domingos voy al cementerio y hablo con él. Voy al cuarto de él, le cuento lo que hice durante el día".
El caso. Axel fue secuestrado el 17 de marzo de 2004 en la puerta de su casa de Martínez, justo cuando salía a comer con su novia Stefanía.
Al otro día la familia recibió un llamado de los captores, reclamando 50 mil pesos. El 22 de marzo Blumberg arregló con los secuestradores para encontrarse en una estación de servicio de General Pacheco. Iba a entregar 14.500 pesos, pero la entrega no pudo hacerse, porque la banda fue interceptada por la policía. Escaparon a los tiros por la Panamericana.
Según la reconstrucción de los momentos finales, Axel logró escaparse, corrió por un descampado de la localidad de Moreno, con los ojos vendados, pero volvió a ser capturado por sus secuestradores. Ahí mismo le pegaron un tiro en la sien y abandonaron su cuerpo.
Por el caso fueron condenados Martín "El oso" Peralta a reclusión perpetua. José "El Negro" Díaz fue el autor material del disparo que mató a Axel y también recibió reclusión perpetua. Su hermano Carlos Saúl Díaz también formaba parte de la banda y recibió una pena de 21 años de prisión. Hace un año le negaron la libertad condicional.
Sergio Damián Miño (26) actuó como uno de los "cuidadores" de Axel durante el secuestro y fue condenado a 18 años de prisión. También pidió salidas transitorias pero le fueron denegadas. El quinto integrante de la banda, Abraham Medina, recibió la pena de 13 años.