Quiénes son. Se trata del merendero Niño Jesús, quien según una de sus encargadas “atiende a aproximadamente 90 chicos y 270 familias”. Con las intensas lluvias de las últimas horas, la situación empeoró, a tal punto que el interior del local se vio casi colapsado. Sin embargo, ninguno de los responsables piensa abandonar su tarea solidaria: “Se les da de comer a todos. Ahora estamos cocinando para la noche, para que ellos puedan venir a comer”, cuenta otra, a la espera de que el clima mejore.