La ola de calor que impactó en gran parte de la Argentina quedó atrás, pero un nuevo fenómeno meteorológico genera preocupación. El pronóstico anticipa lluvias y tormentas fuertes que activaron una alerta amarilla en varias provincias del país.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió por los fuertes fenómenos se darán durante la última parte del fin de semana y brindó una serie de recomendaciones.
La ola de calor que impactó en gran parte de la Argentina quedó atrás, pero un nuevo fenómeno meteorológico genera preocupación. El pronóstico anticipa lluvias y tormentas fuertes que activaron una alerta amarilla en varias provincias del país.
Según la última actualización del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el norte argentino será la región más afectada, con precipitaciones intensas previstas entre la noche del sábado 3 y el domingo 4 de enero.
De acuerdo con el informe oficial, San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta, Formosa, Jujuy y Chaco se encuentran bajo alerta amarilla durante la noche del sábado. En tanto, Catamarca, Tucumán, Salta y Jujuy volverán a registrar tormentas a lo largo del domingo 4.
“El área será afectada por tormentas aisladas de variada intensidad, algunas localmente fuertes”, precisó el SMN. Estas condiciones podrán estar acompañadas por granizo, intensa actividad eléctrica, abundante caída de agua en cortos períodos y ráfagas de viento que pueden alcanzar los 70 km/h.
Además, el organismo advirtió que se esperan valores de precipitación acumulada entre 20 y 50 milímetros, que podrían ser superados de manera puntual. En zonas altas de la cordillera, las precipitaciones podrían darse en forma de nieve o granizo.
El sistema de alertas del SMN establece que el color amarillo indica una amenaza leve, por debajo de las alertas naranja y roja.
En este caso, se advierte por fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas.
El Servicio Meteorológico Nacional recomienda:
Las autoridades piden seguir los avisos oficiales y mantenerse atentos a las actualizaciones del pronóstico ante posibles cambios en la intensidad de las tormentas.