En esas regiones se esperan acumulados de lluvia de entre 40 y 80 milímetros, aunque el SMN advirtió que en algunos puntos podrían registrarse valores incluso superiores debido a la intensidad de las tormentas.
Ante la posibilidad de fenómenos meteorológicos severos, el organismo aconsejó reducir al mínimo la circulación durante las tormentas y evitar actividades al aire libre. También recomendó no buscar refugio debajo de árboles o postes, asegurar los objetos que puedan ser desplazados por el viento, mantener limpios los desagües para facilitar el escurrimiento del agua y seguir únicamente la información difundida por los canales oficiales.
Alerta amarilla en otras provincias
Además de la zona bajo alerta naranja, buena parte del resto de la provincia de Buenos Aires permanece bajo alerta amarilla por tormentas, al igual que sectores de Santa Fe y el noroeste de La Pampa.
En estas áreas también podrían registrarse tormentas fuertes, con lluvias intensas en períodos breves, actividad eléctrica frecuente, ráfagas y ocasional caída de granizo. Los acumulados previstos oscilan entre 30 y 50 milímetros, con la posibilidad de que esos valores sean superados de manera puntual.
Viento Zonda, nevadas y frío extremo en el resto del país
Las alertas meteorológicas también alcanzan a otras regiones argentinas. En la zona cordillerana de Catamarca y el noreste de San Luis rige una alerta naranja por fuertes vientos.
Por su parte, Mendoza, San Juan y La Rioja se encuentran bajo advertencia por viento Zonda, un fenómeno que puede generar ráfagas cercanas a los 100 kilómetros por hora, disminución de la visibilidad por polvo en suspensión, aumento repentino de la temperatura y una marcada reducción de la humedad ambiente.
En la Patagonia, el oeste de Neuquén permanece bajo alerta naranja por nevadas intensas y fuertes vientos. Hacia el centro neuquino, el oeste de Río Negro y parte de Santa Cruz la advertencia desciende a nivel amarillo. Además, en sectores cordilleranos santacruceños continúa vigente una alerta por temperaturas extremadamente bajas, un escenario que el Servicio Meteorológico Nacional calificó como potencialmente muy peligroso para la salud.