"La normativa es hipercompleja", advirtió Marcelo Salas, socio director de Café Martínez, a distintos medios, sobre la Comunicación A 7488 que emitió el BCRA que habilitó la compra de dólares a unos pocos sectores con montos limitados y la condición de mantener niveles de actividad "normal".
Según explicó el empresario a Ámbito.com, "no siempre son los mismos niveles", lo que afecta la posibilidad de importar el grano y obliga a cambiar las logísticas con volúmenes de stock "muy justos", indicó a iProfesional.
Otra traba que encuentran los cafeteros es el requisito oficial de ampliar el plazo de pago a los proveedores mundiales de café a 180 días, algo "complicado" ya que "antes recibían sus dólares en un plazo de entre 30 a 60 días", señaló Salas.
El desabastecimiento, en este escenario, es una posibilidad. “Hay riesgo de desabastecimiento, estamos trabajando fuertemente para que no ocurra”, indicó.
Traslado a precios
Tanto las presiones climáticas como las restricciones a las divisas terminan encareciendo la materia prima y a la vez, se traslada al producto final que se compra en las góndolas. El valor internacional subió un 100% a nivel mundial desde 2020. En Argentina, subió un 19% en marzo, según el último Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mide el Indec.
Así, cada vez será más caro consumir las 208 tazas de café que consume un argentino promedio al año, según la Cámara Argentina del Café, o incluso, difícil de conseguir, si se cumplen las predicciones de faltantes.