ACTUALIDAD

Armada: la importante decisión sobre fondos de 1.598.850.000 millones de pesos

En un contexto regional y global marcado por la modernización de los sistemas de defensa y la incorporación de tecnologías de precisión en los teatros de operaciones, la Armada Argentina ha decidido avanzar en un ambicioso proyecto destinado a recuperar una de sus capacidades más sensibles: el control y la dirección de fuego de apoyo para sus Fuerzas de Operaciones Navales Especiales.

Armada: la importante decisión sobre fondos de 1.598.850.000 millones de pesos

En un contexto regional y global marcado por la modernización de los sistemas de defensa y la incorporación de tecnologías de precisión en los teatros de operaciones, la Armada Argentina ha decidido avanzar en un ambicioso proyecto destinado a recuperar una de sus capacidades más sensibles: el control y la dirección de fuego de apoyo para sus Fuerzas de Operaciones Navales Especiales.

Durante el transcurso de 2026, la fuerza naval procurará restablecer y actualizar las capacidades del Comando de Fuerzas de Operaciones Navales Especiales mediante la adquisición de equipamiento de última generación, incluyendo telémetros y designadores láser, radios tácticas, computadoras robustecidas y dispositivos de visión nocturna acoplables a fusiles de tiradores especiales.

El proyecto se enmarca bajo la denominación oficial “Recuperación de la capacidad de control y dirección de fuego de apoyo para las Fuerzas Especiales del Comando de Alistamiento y Adiestramiento”, y cuenta con un monto asignado de $ 1.598.850.000 millones de pesos para el año en curso, según el correspondiente Proyecto de Inversión Pública.

Tecnología para detectar, identificar y designar objetivos con precisión

El eje central de la iniciativa radica en dotar a las Fuerzas de Operaciones Navales de herramientas que permitan detectar, identificar y designar objetivos con mayor alcance, precisión y rapidez, mejorando la coordinación con los medios de fuego de apoyo, tanto navales como terrestres o aéreos.

Si bien el proyecto no especifica las cantidades exactas a adquirir, sí detalla modelos concretos y variantes tecnológicas que evidencian el nivel de sofisticación buscado por la Armada.

Telémetros y designadores láser de última generación

Entre los sistemas requeridos destaca el telémetro designador láser ligero AN/PED-1, también conocido como LLDR, producido por Northrop Grumman. Este sistema proporciona la capacidad de localizar objetivos con precisión milimétrica y designarlos mediante láser para el empleo de municiones guiadas de precisión, así como para fuego convencional y de área.

El sistema está compuesto por dos módulos principales:

  • Target Locator Module (TLM) o módulo localizador de objetivos.

  • Laser Designator Module (LDM) o módulo designador láser.

La última variante del AN/PED-1 posee un peso aproximado de 14,2 kilogramos y permite identificar objetivos a distancias de entre 3 y 7 kilómetros, dependiendo de si la operación se realiza de noche o de día. En cuanto a la designación láser, el alcance máximo es de 5 kilómetros para blancos estacionarios y de 3 kilómetros para objetivos en movimiento.

La incorporación de este sistema implicaría un salto cualitativo en la capacidad de las unidades especiales para coordinar ataques de precisión, especialmente en entornos litorales o en operaciones anfibias complejas.

MARS: telémetro avanzado en miniatura para tiradores especiales

Otro de los dispositivos contemplados es el sistema MARS (Miniature Advanced Rangefinder System), diseñado para ser montado directamente en fusiles de tiradores especiales. Se trata de un telémetro compacto, con un peso inferior a los 237 gramos, que ofrece un alcance superior a 2.000 metros sobre objetivos reflectantes.

Este dispositivo integra un solucionador balístico Applied Ballistics®, punteros visibles y en el espectro infrarrojo cercano (NIR), iluminador NIR y conectividad Bluetooth con instrumentos como medidores meteorológicos, lo que permite ajustar disparos teniendo en cuenta variables ambientales.

Su incorporación permitiría a los tiradores de las fuerzas especiales operar con mayor autonomía y precisión, reduciendo tiempos de cálculo y aumentando la probabilidad de impacto en condiciones adversas.

Iluminadores láser AN/PEQ-15: referencia en su categoría

Como complemento, la Armada contempla la adquisición del iluminador láser multipropósito AN/PEQ-15 ATPIAL, uno de los sistemas más difundidos en fuerzas armadas occidentales.

Con un peso de apenas 221 gramos, el AN/PEQ-15 integra:

  • Láser de puntería visible.

  • Láser de puntería infrarrojo.

  • Iluminador infrarrojo para operaciones nocturnas.

Este dispositivo facilita la adquisición de blancos en escenarios de baja visibilidad y resulta clave para operaciones nocturnas coordinadas con visores de imagen intensificada o térmicos.

Visión nocturna: AN/PVS-24 y AN/PVS-30

El proyecto también prevé la incorporación de dispositivos de visión nocturna acoplables a fusiles de tiradores especiales, mencionando específicamente los modelos AN/PVS-24 y AN/PVS-30.

Ambos sistemas cuentan con años de servicio operativo en distintas fuerzas, pero han recibido sucesivas mejoras tecnológicas que optimizan su desempeño.

La diferencia principal entre ambos modelos radica en el peso, el costo y ciertas prestaciones técnicas. Mientras el AN/PVS-24 destaca por su versatilidad, el AN/PVS-30 ofrece mejoras en alcance y rendimiento en determinadas condiciones.

En este segmento también aparece la propuesta del fabricante L3Harris Technologies, que comercializa el CNVD-LR, variante compatible con ópticas de aumento entre 4x y 20x, con tubo de fósforo blanco y diseño compacto.

La combinación de estos sistemas permitiría a los tiradores especiales operar con eficacia tanto en entornos diurnos como nocturnos, ampliando la ventana operativa de las unidades.

Radios tácticas y computadoras robustecidas

El proyecto no se limita al equipamiento óptico y láser. También contempla una renovación integral en materia de comunicaciones y gestión de información en el terreno.

Radios FALCON III

Entre las soluciones elegidas figuran las radios RF-7850 de la familia FALCON III, desarrolladas por L3Harris.

Estas radios permiten establecer redes tácticas seguras, interoperables y de distintos niveles, desde comunicaciones personales hasta redes de mando y control de mayor escala. Su implementación es clave para transmitir coordenadas de objetivos, correcciones de tiro y datos de inteligencia en tiempo real.

En operaciones especiales, donde la rapidez en la transmisión de información puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso, contar con equipos modernos y resistentes resulta fundamental.

Computadoras robustecidas RF-3577-30EN

El paquete incluye también computadoras robustecidas RF-3577-30EN, diseñadas para operar en condiciones extremas. Una de sus características más destacadas es su pantalla desmontable, que puede utilizarse de manera independiente como tablet, brindando mayor flexibilidad en el terreno.

Estos dispositivos cumplen con el estándar militar MIL-STD-810G y cuentan con certificación IP de resistencia al agua y al polvo, lo que los hace aptos para entornos anfibios, selváticos o desérticos.

La incorporación de estas computadoras permitiría centralizar datos de objetivos, mapas digitales, cálculos balísticos y comunicaciones en un único sistema portátil, mejorando la gestión de la información en combate.

Un plan más amplio de modernización

Este proyecto se inscribe dentro de una serie de iniciativas orientadas a actualizar el material de las Fuerzas de Operaciones Navales Especiales.

Entre ellas se menciona el mantenimiento de las capacidades de infiltración anfibia y la posible reactivación de la adquisición de fusiles Daniel Defense Mk18, cuya compra anterior no prosperó pero podría retomarse en el corto o mediano plazo.

De concretarse, esta actualización impactaría directamente en unidades como la Agrupación Buzos Tácticos y la Agrupación Comandos Anfibios, componentes clave en operaciones especiales marítimas y ribereñas.

Recuperar una capacidad estratégica

La capacidad de control y dirección de fuego de apoyo no solo implica contar con armamento moderno, sino integrar sensores, comunicaciones y sistemas de cálculo en un entorno operativo coherente.

En términos estratégicos, recuperar esta aptitud significa:

  • Mayor autonomía operativa en despliegues especiales.

  • Incremento en la precisión de los fuegos de apoyo.

  • Reducción de daños colaterales mediante el uso de municiones guiadas.

  • Mejor interoperabilidad con otras fuerzas.

En un escenario regional donde las amenazas no convencionales y las misiones de protección de intereses marítimos adquieren creciente relevancia, disponer de fuerzas especiales tecnológicamente equipadas constituye un factor disuasivo y operativo de peso.

La decisión de invertir cerca de 1.600 millones de pesos en este rubro evidencia que la Armada Argentina busca no solo mantener, sino recuperar capacidades que se habían visto erosionadas por años de restricciones presupuestarias y obsolescencia de sistemas.

Un desafío presupuestario y operativo

Más allá del anuncio y la planificación, el desafío será concretar la adquisición efectiva del material, garantizar su integración y asegurar la capacitación adecuada del personal.

La experiencia reciente demuestra que algunos procesos de compra pueden verse demorados o frustrados por cuestiones administrativas, financieras o logísticas. Sin embargo, el hecho de que el proyecto cuente con asignación presupuestaria específica representa un paso significativo.

La modernización de las Fuerzas de Operaciones Navales Especiales no solo impactará en su desempeño táctico, sino también en la moral y profesionalización de sus integrantes.