Un chofer de la línea 324 sufrió la amputación de un dedo cuando quiso impedir el asalto de una pareja de delincuentes a los pasajeros que se encontraban a bordo del vehículo.
Un chofer de la línea 324 sufrió la amputación de un dedo cuando quiso impedir el asalto de una pareja de delincuentes a los pasajeros que se encontraban a bordo del vehículo.
Mientras la mujer se encargaba de robar celulares y otras pertenencias, el conductor mantuvo un forcejeo con el ladrón que, finalmente, le cortó el dedo índice con un machete. En consecuencia, la víctima tuvo que ser trasladada a un hospital de la zona para ser intervenido quirúrgicamente.
Los compañeros del chofer, esta mañana, no prestaban servicio en solidaridad con el hombre damnificado y en reclamo de seguridad para realizar los recorridos. A fines de mayo, los colectiveros de la misma empresa también habían tomado medidas de fuerza tras otro episodio de inseguridad en el que resultó baleado un conductor.