Formas de cancelación
Por lo visto, los motivos por los cuales una persona se puede ver en la necesidad de cancelar una compra hecha con tarjeta son varios. Ante esto es importante saber que no existe una única manera de realizar la solicitud.
De hecho, gracias al avance de la tecnología es posible contactarse con el banco en cuestión de manera virtual. Sin embargo, dado que éste puede no ser un trámite sencillo de realizar lo más recomendable es tratar de comunicarse personalmente con alguno de los representantes de la institución financiera.
Es por esto mismo que hay dos datos que se recomienda conocer o, al menos, tener a mano puesto que no se sabe cuándo se los puede llegar a necesitar. Uno de ellos es la dirección del sitio web del banco que trabaja con la tarjeta de crédito en cuestión, mientras que el otro es el número de teléfono de atención al cliente del mismo.
Tal como se mencionó, el contacto personal es el más recomendado ya que quien atiende está capacitado para asesorar a aquella persona que quiera cancelar una compra hecha con tarjeta de crédito, para decirle qué es lo que tiene que hacer y cuáles son los pasos a seguir, de manera rápida y fácil de comprender.
Si la compra con tarjeta de crédito se realizó en un punto de venta físico, es decir no virtual ni digital, lo que se puede hacer es regresar al local en cuestión y explicar la situación. Es probable que en dicho comercio puedan cancelar la transacción y reintegrar el dinero.
En el caso de que la transacción ya se haya concretado, es preciso comunicarse con el banco y solicitar la cancelación de la misma. En general, para esto hay un período de tiempo que suele abarcar hasta treinta días desde el momento de la compra. Una vez pasado el límite, el reclamo ya no tendrá validez.
Es poco probable que el banco haga el reintegro en el mismo momento en que se solicita la cancelación de una compra con tarjeta. Por lo contrario, lo más factible es que se tome un tiempo para investigar y analizar el caso en cuestión para luego definir si encuentra válidos los motivos de la solicitud.
En relación a las compras digitales, ya sea a través de sitios web o aplicaciones, por ejemplo, las posibilidades de cancelar una compra con tarjeta son mayores, puesto que, por lo general, estos mismos sitios y aplicaciones suelen ofrecer la opción para hacerlo.
Además, el trámite en cuestión es más rápido y más sencillo, ya que suele consistir en hacer un clic en la opción que se encuentra disponible para ello.
Recomendaciones
De más está decir que, si la compra a cancelar se produce como consecuencia del robo de la tarjeta, lo que hay que hacer, más que solicitar la cancelación de la compra, es realizar la denuncia del robo en sí. De hecho, si la tarjeta es robada o incluso se pierde, la denuncia se debe hacer de forma inmediata, se produzcan o no compras en ella.
Por otra parte, es sabido que el servicio de mantenimiento de cuenta que cobra el banco en cuestión depende, entre otras cosas, de los consumos que se hacen con la tarjeta de crédito.
En consecuencia, si lo que se busca es reducir los gastos que se acreditan de manera mensual en la tarjeta de crédito, es preciso tener presente cuáles son los consumos que se presentan en ella de manera automática. Éstos en general se vinculan al pago de impuestos o de servicios fijos tales como el que ofrecen las compañías de teléfonos celulares.
Otro consejo que puede resultar de ayuda es el de conservar los comprobantes de las compras hechas con tarjeta ya que puede que sean requeridos a la hora de solicitar una cancelación.
Por último, en el hipotético caso de que lleguen a presentarse complicaciones de cualquier índole, es importante saber que se puede acceder a Defensa del Consumidor, organismo que, como indica su nombre, se encarga de proteger a los consumidores y hacer valer sus derechos.