La práctica del yoga ayuda a calmar dolores. Una actividad ideal para experimentar mientras se cumple la cuarentena por coronavirus.
La práctica del yoga ayuda a calmar dolores. Una actividad ideal para experimentar mientras se cumple la cuarentena por coronavirus.
La situación del brote de COVID-19 es emergente y cambia continuamente. Por este motivo, el Gobierno nacional disputó la continuidad del aislamiento social, preventivo y obligatorio hasta el 10 de mayo. En este marco, se generó un aumento de estrés, incertidumbre y ansiedad. Sumado a esto, es un período en donde muchos ciudadanos incrementaron el uso de la computadora por el home office, o teletrabajo, y el continuo uso de la tecnología. Todos estos factores derivan en constantes dolores de cabeza, malestares físicos y contracturas. Para combatir y calmar estas molestias existen diversos tipos de yoga para hacer en casa.
El yoga es un tipo de actividad física que, con el correr de los años, fue reclutando más seguidores. Esta práctica que conecta cuerpo, mente y respiración se remonta a una técnica espiritual milenaria. Si bien existen distintos tipos de yoga, todas las variantes trabajan las posturas físicas, la meditación, la elongación y ejercicios de respiración con el objetivo de mejorar la salud. Estos ejercicios calman el cuerpo y las emociones además de eliminar toxinas.
Existen múltiples variedades de yoga, la diferencia entre ellos radica en el aumento de intensidad de los ejercicios:
Lo ideal es realizar entre 30 a 45 minutos de trabajo en la primer clase. Luego, con el avance de la resistencia corporal se pueden alcanzar 90 minutos de actividad.
Si bien, es una actividad sin mucho margen de riesgo para las lesiones, realizar las posturas de manera incorrecta puede ocasionar dolor. Por este motivo es crucial hacer la clase de manera segura. Para esto, tener en cuenta los siguientes consejos:
Por supuesto, es importante continuar con los protocolos de higiene para prevenir la contaminación de las superficies y el contacto del virus. Antes de comenzar el entrenamiento, durante las pausas y al finalizar es importante lavarse las manos con agua y jabón, y se puede complementar con alcohol en gel. Además, hay que limpiar correctamente el suelo para recostarse de forma segura al momento de realizar los ejercicios posturales.