¿Cómo tener una buena salud mental?

¿Cómo tener una buena salud mental?

Las claves para que el aislamiento obligatorio, decretado por la pandemia del coronavirus, no perjudique la salud mental.

Los tiempos de emergencia sanitaria y aislamiento social, que llevan poco más de un mes en la Argentina, se produjeron diversos cambios en la sociedad, no sólo en las rutinas, sino también en las emociones de las personas provocando, en algunos casos, trastornos en la salud mental.

Referirse a la salud mental no es solamente hablar de la ausencia de enfermedades sino el completo bienestar físico y mental, que está determinado por diversos factores sociales, económicos, psicológicos y biológicos.

La cuarentena, en la que se vive una época de angustia y miedo, es un cambio social que afectó a muchas personas, no solo por el encierro, que implica el cambio absoluto en las rutinas, y la convivencia de 24 horas con quienes comparten la vivienda, sino aburrimiento, ansiedad y el hecho de extrañar a los familiares y amigos. Pero a esto, se suma la falta de empleo y salarios que en muchos casos resulta insostenible ya que las facturas llegan de igual manera todos los meses y comienzan a acumularse las deudas, sin contar a quienes no llegan a abastecerse con los alimentos básicos necesarios.

Además, el consumo constante de noticias e información sobre la pandemia, provoca mayor incertidumbre y paranoia en algunos casos. ¿Cuándo terminará el aislamiento social, preventivo y obligatorio? ¿Cuándo se retomarán los trabajos?

Una buena salud mental no implica estar todo el tiempo feliz, sino poder controlar las distintas emociones. Las personas podrán transitar su vida y serán capaces de hacer frente al estrés, trabajar de forma productiva, contribuir a la sociedad e interactuar con la comunidad, según la Organización Mundial de la Salud. En este sentido es fundamental contar con un estado de bienestar no solo para el equilibrio individual, sino también para la comunidad.

¿Cómo mejorar la salud mental?

No sentirse frustrado. No hay que ver la cuarentena como tiempo perdido, de encierro, sino como días de protección y cuidado social. Es una situación inédita para gran parte del país pero no hay que dejar de tener en cuenta que es algo transitorio y que es por el bien de la comunidad.

Equilibrio entre las actividades. En tiempos de home office, o teletrabajo, es difícil definir horarios como en la oficina, pero es necesario para no saturar la mente. Hacer pausas durante la jornada laboral, como por ejemplo para comer o estirar las piernas será de mucha ayuda. Además, será necesario hacer un corte al finalizar las horas de trabajo correspondientes, apagar la computadora y distenderse haciendo otras actividades como puede ser mirar la tele, leer un libro, cocinar, hacer ejercicio, escuchar música y por qué no, limpiar la casa.

Actividad física. Durante el encierro el cuerpo comienza a pasar factura, y aparecen los dolores de cabeza, espalda, musculares y articulares. Es necesario mantener el cuerpo en movimiento, teniendo en cuenta que la salud física también afecta a la salud mental. En Internet y en las redes sociales hay muchos profesionales que comparten sus rutinas para que sea más fácil poder entrenar en los hogares.

Alimentación saludable. Ordenar las comidas y comer alimentos saludables es fundamental. Con el encierro todos los días parecen iguales y se pierde el rango horario. No saltearse comidas y no abusar de la comida chatarra y el alcohol colaborarán a que el cuerpo se sienta más sano y se mantenga activo.

Respetar horarios de descanso. El encierro y el poco desgaste físico pueden provocar insomnio. Es fundamental respetar las horas de sueño, como se hacía previo a la pandemia. Apagar la tele y dejar el celular lejos pueden colaborar, al igual que una buena alimentación y el ejercicio.

Terapias. Lo más recomendable es que, aquellas personas que antes de la cuarentena realizaban algún tipo de terapia, continúen con las sesiones de forma virtual. Y, las que no lo hacían, es una buena oportunidad para comenzar. Muchos profesionales están llevan a cabo consultas y sesiones a través de llamadas telefónicas o videollamadas por diversas aplicaciones. Esto ayudará a generar un espacio para uno mismo y calmar la ansiedad.

Mantenerse conectado. Estar en aislamiento social no implica estar completamente desconectados con familiares, amigos, parejas y compañeros de trabajo. Existen diversas aplicaciones para poder realizar videollamadas y estar de algún cerca con los seres queridos. Muchas personas se juntan de manera virtual a tomar mate, cenar o incluso tomarse una cerveza.

Crisis significa oportunidad. La mayoría de la sociedad se queja por no contar con tiempo para poder realizar actividades que les gustaría. Aprovechar las horas para realizar cursos y clases online son una buena forma de mantener la cabeza ocupada.

Expresar los sentimientos. En caso de convivir con otras personas, es necesario tener en cuenta que no hay que guardarse los sentimientos, porque generan tensión, sino poder expresarlos de manera apropiada.

Tiempo para pensar. Darse tiempo para pensar y decir las cosas de manera tranquila.

Manejar el estrés. Muchas personas aplican técnicas de meditación y respiración profunda, además de aclimatar el ambiente con música relajante.

Cabe recordar que más allá de las recomendaciones, la inestabilidad emocional en casos extremos puede causar enfermedades mentales, por lo que deberá ser necesario contar con la ayuda profesional.