Probabilidad: este concepto es muy complicado de comprender por los más pequeños, es por eso que el Director de Ingeniería en Alimentos en Fundación UADE propuso un simple juego que solo necesita una bolsita (o recipiente), papel y lápiz.
Si hacemos las cosas mal. Armar 20 papelitos con la numeración del 1 al 20, que se introducen dentro de la bolsa, luego se arman 15 papelitos con la numeración del 1 al 15 para cada niño que debe tener en la mano. Luego llegó el turno del sorteo. El adulto extrae un papelito y lo lee en voz alta para que el pequeño verifique si está entre los que tiene. Si es así, entonces se habrá enfermado porque hizo las cosas mal. Es decir que no cumplió con las medidas de prevención (y es un buen momento para recordarlas). Además, se pueden registrar cuántos números se extrajeron hasta que, finalmente, el niño fue sorteado.
Si hacemos las cosas bien. Hacemos los mismo pasos que en juego anterior, salvo que antes de comenzar el sorteo se le pregunta a los niños sobre las acciones para no enfermarse. Por cada una (centrémonos en 4 o 5) le pedimos al pequeño que nos entregue números. Por ejemplo: te lavás bien las manos me das 3 números, no salís a la calle otros dos, desinfectamos todo dos más. Lo mejor es continuar hasta que al niño le resten uno o dos números. Ahora sí es el momento del sorteo. Las chances de que salga el número que tiene el pequeño son muy escasas, pero si esto ocurre lo mejor es repetir el sorteo. Si es que su número no salió, continuar el sorteo y tomar nota de cuántos números se sortearon.
El jabón, nuestro gran aliado: en este juego se busca mostrar la importancia del lavado de manos con agua y jabón. Para poder realizarlo es necesario un plato hondo, agua, pimienta molida y jabón. El experimento es sencillo: se llena el plato con agua hasta la mitad y se le espolvorea pimienta. El truco está en imaginar que los diminutos pedacitos de pimienta son el coronavirus. Ahora, el pequeño debe sumergir un dedo en el agua y verá como se pegan estos "virus". El siguiente paso es que el niño se lave las manos y se moje el dedo en jabón para volverlo a sumergir. Ahí podrá ver cómo los "bichitos" salen corriendo.
En palabras de Piña, es importante aclararles a los pequeños que cuando "pase esta Pandemia, todo volverá a la normalidad y podremos continuar nuestras vidas habituales" y resaltar la importancia sobre estar informados sobre "ese mundo microscópico que nos rodea para poder defendernos de ellos y prevenir otras enfermedades".