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La Cuestión Malvinas: una hoja de ruta y herramientas para la política exterior argentina

Agustín Romero (*)
por Agustín Romero (*) |
La Cuestión Malvinas: una hoja de ruta y herramientas para la política exterior argentina
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Tapa del libro de Agustín M. Romero, Doctor en Ciencia Política
Tapa del libro de Agustín M. Romero, Doctor en Ciencia Política

La Cuestión Malvinas es el punto más importante de la agenda de política exterior e interior que despierta interés y seguimiento por parte de la gran mayoría de los argentinos. Es un contenido que se puede abordar desde una perspectiva de la contienda militar de 1982, desde el punto de vista de las ciencias sociales, de la educación, de los recursos renovables y no renovables, de la perspectiva de la política exterior, entre otros abordajes. Por todo ello, es un tópico sensible y de profundo impacto en vastos sectores de la sociedad.

Pero ¿qué entendemos por “Cuestión Malvinas”? Es la disputa de soberanía bilateral entre nuestro país y el Reino Unido sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Esta controversia abarca 1.500.000 de km2 de recursos minerales, pesqueros y turísticos. Recursos renovables y no renovables. A ello hay que sumarle la proyección antártica, el control de los pasos bioceánicos, la mayor base militar británica y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el Atlántico Sur, entre otros factores de gran valor estratégico.

La Cuestión Malvinas, como disputa de soberanía bilateral, está reconocida en el ámbito de los foros multilaterales más significativos del escenario mundial: la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y, en el ámbito regional, la Organización de los Estados Americanos (OEA). En efecto, en esos centros de poder hay diversas resoluciones que instan a la Argentina y al Reino Unido a sentarse en una mesa de negociación y solucionar la disputa territorial.

La guerra de 1982 estableció un punto de inflexión en cuanto al relacionamiento externo de nuestro país con el Reino Unido de Gran Bretaña en el tema Malvinas. En efecto, el resultado de la contienda permitió a Londres establecer la estrategia del drop the claim (desistimiento de la demanda argentina sobre las islas Malvinas) y fortalecer su política de hechos consumados en la zona disputada.

El presente libro es una adaptación de una tesis de Doctorado en Ciencia Política donde se plantea la continuidad-discontinuidad de la política exterior argentina hacia la Cuestión Malvinas desde el restablecimiento de la democracia en 1983 hasta el fin del primer mandato de la presidente Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, este libro aborda también el segundo mandato de la presidenta Fernández de Kirchner y la totalidad de la administración Macri. Con el ajuste de tesis a libro se ha buscado hacer un trabajo de lectura ágil y fluida para un público general pero también de interés para los especialistas en historia, derecho y en las relaciones internacionales.

La idea fuerza que plantea es que desde el restablecimiento de la democracia todos los gobiernos argentinos utilizaron en forma paralela dos andariveles para reclamar por los derechos soberanos argentinos por las Islas Malvinas. Por un lado, las relaciones bilaterales con el Reino Unido y, por el otro, el camino de los organismos multilaterales. Indistintamente del partido político que haya tenido cada una de las administraciones argentinas analizadas en este trabajo, todas recurrieron a la Organización de las Naciones Unidas.

Los cambios que se observan en los lineamientos de la política exterior argentina hacia la Cuestión Malvinas en el plano de las relaciones bilaterales encuentran su motivación en las creencias políticas-ideológicas en los líderes políticos, en las crisis internas de nuestro país y la consecuente aplicación de nuevas políticas diferentes al período pre crisis.

La continuidad en la política exterior argentina en el ámbito multilateral se fundamenta en los principios idealistas clásicos como son la diplomacia y el derecho internacional como medios para la solución de las controversias; la igualdad soberana; el principio de la integridad territorial por encima del de la autonomía de los puebles, la abstención de recurrir a la amenaza o el uso de la fuerza y la solución pacifica de las controversias, la buena fe, la no intervención en los asuntos internos de otros Estados, la condena al colonialismo, la promoción y defensa de los Derechos Humanos, entre otros.

En otras palabras, la continuidad de la política hacia Malvinas en el carril diplomático viene dado por el entendimiento arraigado en la clase política argentina que un país como el nuestro sin atributos de poder (militar-económico) no puede resolver cuestiones pendientes como el tema Malvinas si no es por medio del derecho internacional y el rol de las organizaciones internacionales. Tampoco podemos olvidar que en nuestro país existe una fuerte tradición diplomática que hizo que la Argentina tenga un papel destacado en el desarrollo del derecho internacional.

Es por todo esto que en cada capítulo correspondiente a cada uno de los gobiernos analizados se entrevista al canciller argentino y dedica un apartado a estudiar el discurso que cada uno de ellos realizó en la Asamblea General y el Comité de Descolonización de la ONU ya que es el único punto en común entre todas las administraciones argentinas a partir de 1983. Es por ello que esta investigación adquiere mayor fortaleza.

El comportamiento externo de los Estados no se explica solo a través de las variables internas como son el régimen interno, el sistema de creencias, entre otras, sino que también cuentan las externas. Estas fuerzas o acontecimientos del sistema internacional impacta sobre el Estado y este debe acomodarse a través de su política exterior al contexto mundial. Un ejemplo que ayuda a entender el impacto de las fuerzas del sistema internacional sobre los países fue cuando asume Duhalde y más tarde Kirchner se enfrentaban a un sistema internacional en transición de una “ilusión unipolar” liderada por Washington que había comenzado con el fin de la Guerra Fría y terminaba con los ataques terroristas a las Torres Gemelas y Pentágono en septiembre de 2001.

Ese sistema internacional en mutación muestra a EEUU al frente de una batalla contra el terrorismo internacional de Al Qaeda; la profundización de la ampliación de la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN) hacia el este de Europa y a Washington como la única superpotencia militar pero hacia un orden multipolar complejo y dinámico con centros de poder en Moscú, Pekín y diversas capitales en el sudeste asiático, cada una de ellas con uno o varios atributos de poder compitiéndole a EEUU.

Esta obra aporta un valor adicional no solo por el equilibrio académico de la investigación sino también por lo inédito de contar con las conversaciones con aquellos que tomaron decisiones claves en el tema Malvinas y por contrastar esas observaciones con sus actuaciones en las Naciones Unidas.

El haber estudiado, analizado y comparado gobiernos radicales, peronistas y de coaliciones permite sacar conclusiones de las virtudes y debilidades de cada uno de ellos en materia de política exterior. Solo a partir de ahí se puede hacer un verdadero balance y estudiar propuestas superadoras para solucionar la controversia territorial que se mantiene desde 1833. Esto explica el título del libro La Cuestión Malvinas: una hoja de ruta. Herramientas para la política exterior argentina.

(*) Agustín M. Romero es Doctor en Ciencia Política. Director del posgrado en Asuntos Argentinos en la Facultad de Derecho de la UBA. Autor del libro La Cuestión Malvinas: una hoja de ruta. Herramientas para la política exterior argentina, de próxima publicación.

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