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Delivery sustentable: ¿Es posible generar menos basura cuando pedimos comida?

Delivery sustentable: ¿Es posible generar menos basura cuando pedimos comida?

Un contenedor de plástico con tapa, un frasquito de plástico para el wasabi y otros dos para dos tipos de salsa de soja, todo con tapa. Además, una bolsa de nylon con el logo del local en donde viene todo este festival de packaging no reciclable. Comer 15 piezas de sushi puede demandar hasta ocho piezas de plástico no biodegradable.

Pedir comida durante la pandemia se transformó en prácticamente la única alternativa para "comer afuera" y para que los restaurantes tengan un mínimo de ganancias que los ayude a subsistir. Con el crecimiento de esta modalidad sobrevino una ola de plástico pero también, lentamente, se van instalando opciones más amigables con el medioambiente.

Si bien el contenedor con tapa puede reconvertirse en un tupper y los frasquitos tal vez sirvan para alguna manualidad ¿No sería mejor tener una opción biodegradable? ¿Las hay en el mercado? ¿Cuál es la responsabilidad del restaurant o delivery y cuál la del consumidor?

A24.com consultó a distintos restaurantes y productores de packaging biodegradable para saber qué opciones existen, cuáles son los costos y qué posibilidades hay de ir hacia un mercado que abrace un delivery más sustentable.

Un cambio duradero

"Utilizamos desde el año pasado packaging biodegradable y compostable o reciclable, sin impresión. Tenemos un fuerte compromiso por el cuidado del medio ambiente y buscamos generar consciencia en la población", contó Lucas Marion, dueño de Estilo Veggie, un restaurant de comida vegetariana y vegana.

El costo de este packaging es más elevado que uno de plástico blando y Estilo Veggie decidió trasladar este cambio a sus precios. Sin embargo, Marion asegura que es un valor agregado para sus clientes. "Los consumidores aprecian un montón el cambio. Nosotros queremos tratar de vender este ejemplo y para que eso pase tiene que ser verdad. A veces si mandamos plástico porque tuvimos un problema con los paquetes la gente lo nota y te lo dice".

Los contenedores que utilizan en Estilo Veggie son los de Bio Packaging. Las bandejas, platos, ensaladeras y contenedores están hechos de caña de azúcar y algunas tapas son de plástico PET, elaborado a partir de tapas recicladas de botellas de agua mineral.

Uno de los contenedores de Bio Packaging, hecho de caña de azúcar
Uno de los contenedores de Bio Packaging, hecho de caña de azúcar

Bio Packaging lleva un año operando y sus productos son importados de Asia. Según Gabriela Rodríguez, cofundadora de la empresa, los precios de uno de sus contenedores es similar a aquellos que son de plástico duro aunque más costosos que las bandejas blandas que se recubren con papel film. Sin embargo, son biodegradables y pueden echarse directamente al compost, sin impacto para el medioambiente.

Compostame es una iniciativa de biopackaging que crearon tres compañeras de la facultad y que lleva un año en el mercado. Los contenedores están hechos de fuentes vegetales, bioplástico y celulosa y el objetivo de la empresa es, justamente, que puedan compostarse.

"El crecimiento de Compostame viene siendo exponencial. La situación de la emergencia sanitaria resultó ser una oportunidad: un montón de lugares se pasaron al delivery y también surgieron muchos pequeños emprendimientos que buscan una opción sustentable", asegura Amalia Ares Giusti, una de las cabezas detrás de Compostame.

Para Ares Giusti su competencia no son los plásticos de menor calidad (y muy económicos) sino aquellos línea premium pero igual de dañinos para el medioambiente. "El bioplástico es un material que no tiene la inversión de desarrollo y producción masiva como tiene un plástico tradicional. La idea es ir creciendo y, a medida que pase el tiempo, poder ir achicando los costos", dice.

Aquí también entra la responsabilidad de que tanto clientes como locales gastronómicos masifiquen el uso de este tipo de productos, mejorando las posibilidades de inversión en este tipo de contenedores.

El packaging de Compostame: cada contenedor con tapa sale $28 o $21 si se compra de a 450 unidades
El packaging de Compostame: cada contenedor con tapa sale $28 o $21 si se compra de a 450 unidades

Aprovechar la oportunidad

Previo a la pandemia, tan solo el 10% de la facturación de Saigón, un restaurant de comida vietnamita ubicado en el mercado de San Telmo, venía del delivery. Ahora, el 95% de lo que venden es a través de esta modalidad. Con este cambio, Saigón decidió mudar todo su packaging a una alternativa biodegradable.

"Tenemos un interés genuino en reducir nuestra huella ambiental y sabemos que los descartables que usábamos anteriormente, que eran de PET y de uso único, son muy dañinos para el medio ambiente", cuenta Matias Mclurg, dueño de Saigón.

Delivery sustentable: ¿Es posible generar menos basura cuando pedimos comida?

Para Mclurg la oferta en productos biodegradables es aún escasa, demasiado costosa (por caso, los palitos descartables salen el doble que unos ecológicos) y poco visibilizada.

"No creo que el cliente deba absorber ese costo. Pero se puede pensar en alternativas para premiar al comerciante que opta por ese tipo de productos. Quizás las plataformas de delivery podrían reducir su comisión a los que ecofriendly o publicitarlos de alguna manera diferente al resto", opina.

La pastelería Ninina Bakery comenzó a hacer delivery exclusivamente por la cuarentena. Más allá de enviar las tortas y masas con packaging de cartón decidieron trasladar esa modalidad a la mayor cantidad de productos posibles. Sin embargo, aún no encontraron reemplazo para las bolsas al vacío (las estrellas del delivery de cuarentena) en la que envían guisos y risottos.

"Si lo enviáramos en un envase más tradicional el plato nunca llegaría en condiciones de temperatura adecuadas y al recalentarlo se pasaría de cocción", cuenta Emmanuel Paglayan, dueño de Ninina.

Por el momento, las condiciones de regeneración que demanda la bolsa al vacío (que se recalienta en agua hirviendo) no puede replicarse con una versión ecológica, aunque es un objetivo para los productores de biopackaging.

Dificultades para reconvertirse

La decisión de una conversión más ecológica no siempre está en las posibilidades de los locales gastronómicos, muy golpeados por la cuarentena. Los costos de mudar todo el packaging, la lucha por conservar las fuentes de trabajo o el temor a que el contenedor no sirva para transportar correctamente la comida son algunos de los motivos que impiden la expansión de opciones más ecológicas.

"Antes de la pandemia no hacíamos delivery para nada. Hicimos la prueba de hacer un cobro adicional por packaging biodegradable y no tuvimos éxito. Se le exige todo al restaurant y nada a los proveedores o al cliente", dice Micaela Najmanovich, una de las dueñas de Anafe.

Anafe debió reconvertir la totalidad de su negocio ante la imposibilidad de abrir el local
Anafe debió reconvertir la totalidad de su negocio ante la imposibilidad de abrir el local

"Hay muy poca oferta y es difícil conseguir el tamaño, el tipo de contendor que te venga bien y la cantidad que necesitás. A nosotros nos ofrecían unos que salían tres veces más que los que compramos ahora", agrega.

"Creo que hay que empezar a considerar la responsabilidad del cliente porque el restaurant tiene que ofrecer delivery sin cargo, hacer comida de calidad pero accesible, ser amigable con el medioambiente y además sostener toda su estructura. Es imposible", cierra Najmanovich.

por Agustina López
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