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Los diferentes tipos de yoga que existen

Los diferentes tipos de yoga que existen

El yoga es una actividad que encuentra su origen en la India, y significa “unión” en sánscrito, el idioma de la región. El budismo y el jainismo son otras religiones que también incorporan esta disciplina física y mental asociada a la meditación, la práctica de posturas y el estiramiento. Son muchos los diferentes tipos de yoga que existen y sobre los cuales se puede explorar.

Lo que todos tienen en común, es que otorgan a quienes incorporan como hábito en su vida practicar esta disciplina múltiples beneficios: notorias mejoras en la flexibilidad, la postura, y la concentración; pérdida de peso, descanso y, fundamentalmente, ejercicio de la paz interior. No importa qué diferentes tipos de yoga sean los elegidos, todos proporcionan efectos positivos.

El yoga forma parte de una de las disciplinas físicas del momento: conjuga una serie de elementos que las personas de la sociedad moderna buscan incansablemente. Relajación, tranquilidad, estiramiento del cuerpo, conexión con la naturaleza, buenas prácticas emocionales y tonicidad en los músculos.

Además, el comienzo de este ejercicio se puede combinar con otras técnicas de las religiones y filosofías elegidas (hinduismo, budismo, etc.), como por ejemplo la meditación, la aromaterapia, la música y la lectura típica.

Solo es cuestión de encontrar el ambiente en que cada persona se sienta cómoda y pueda lograr su paz interna, porque ése es el mensaje. El yoga no excluye formas físicas ni mentalidades, es una invitación para todo público sin distinguir edades, estados de salud o posibilidades económicas.

Tipos de yoga entre los que se puede elegir

El Hatha Yoga, es la técnica más común. Abarca muchas posturas e incluye un gran rango de métodos de purificación, mantras y meditación. En principio, trabaja con el equilibrio del cuerpo físico a través de las posturas o asanas. Es, sin dudas, la forma de yoga más elegida por las personas en Occidente y no requiere tantos esfuerzos físicos, sino que se centra en poder retener por más tiempo las posturas logradas como metas cumplidas.

La Ashtanga Vinyasa, es una práctica un tanto más vigorosa, recomendada para aquellos que tienen o desean desarrollar una buena condición física. Entre sus beneficios proporciona fortaleza y flexibilidad a quien lo practica.

Algunos adjetivos adecuados para describir esta práctica son: demandante, intensa y profundamente purificadora y desintoxicante. La respiración es clave en toda la serie de posturas. Quienes la eligen aseguran que genera paz y autoconocimiento. Es perfecta para adolescentes y jóvenes, o para aquellos de mente inquieta. Se logran grandes descensos de peso.

El tipo de yoga Kundalini o “de la conciencia”, es una práctica que incluye posturas (asanas), respiraciones energéticas (pranayama), canto de mantras y meditación. Se practican kriyas (secuencias de asanas) específicas para fines terapéuticos.

Las meditaciones dentro del Kundalini duran al menos 11 minutos. La clase permite conectar con el espíritu y la devoción; es dinámica y trabaja todos los aspectos del ser humano.

Dentro de los tipos de yoga se la considera también una filosofía de vida. Incluye enseñanzas sobre salud, nutrición, relaciones humanas, psicología práctica y ofrece una visión del ser humano en relación al universo y a sí mismo. Muchos psicólogos recomiendan abocarse a esta terapia para calmar ansiedades y situaciones de estrés.

La siguiente clase es el Bikram Yoga, y se trata de una variante muy intensa que incluye una serie de 26 posturas, que se realizan a lo largo de 90 minutos en una sala calefaccionada a 42 grados de temperatura. Como se puede apreciar, tiene sus especificidades.

El objetivo nuclear del Bikram es calentar los músculos para lograr mayor flexibilidad y desintoxicar el cuerpo a través del sudor. Clínicamente está indicada para personas que poseen buena condición física y buscan tener flexibilidad y fuerza.

Un tipo de yoga más moderno es el Acroyoga, que combina acrobacia, yoga, danza y, en algunos casos, masaje tailandés. Propone un interesante contacto con el suelo y permite que brazos y piernas tengan máxima estabilidad y apoyo. Es considerada una práctica extrema.

Llegando hacia el final, el Iyengar Yoga es la disciplina que se centra en el correcto alineamiento del cuerpo en las posturas, con la particularidad de que éstas se sostienen mucho tiempo.

La dinámica de las clases es estructurada y se enfatiza la biomecánica y anatomía del cuerpo. Es una variante ideal para quienes desean aprender a realizar de forma correcta las posturas antes de avanzar hacia variantes más exigentes.

También está sugerida para personas con problemas de cuello y/o espalda, para aliviar un dolor o mejorar su estado de salud en general. Se usan elementos para apoyar la realización de las posturas y poder mantener el cuerpo alineado.

Y el último tipo de yoga que se puede clasificar dentro de las taxonomías más generales, se encuentra el Anusara Yoga. Esta variante combina el correcto alineamiento del cuerpo, la realización de posturas de forma fluida y la conexión con la divinidad. Recomendado para quienes buscan algo vigoroso, correcta alineación del cuerpo y conexión espiritual.

Tiene cierto nivel de demanda física y una tendencia hacia clases optimistas, con “buena vibra” y alegría por la vida.

Sin importar cuál sea el tipo de yoga elegido, cualquier subcategoría le dará al practicante un resultado positivo si se acerca a la clase con ganas de mejorar algo y sentirse más libre

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