Otro argumentó, con respeto, desde el legítimo derecho de dejarle algo a sus hijos: "Roxana. Trabajo desde muy joven para poder dejarle algo a mis hijas a efectos de que ellas no tengan que justamente trabajar tanto. ¿Con qué argumento ético el fruto de MI trabajo tiene que ir en cualquier tipo de % de participación a personas que yo NO haya elegido?".
Lejos de intimidarse, Kreimer recogió el guante y argumentó para defender su pregunta inicial. En una serie de ocho tuits explicó la contradiccio´n entre los que defienden la meritocracia como base para la redistribución de la riqueza: "Si apoyan los privilegios de cuna, están en contra de la modernidad, a favor de la Edad Media, de q cada uno ocupe en la sociedad el lugar q ocuparon sus antepasados. Así q decídanse: o son medievales o apoyan los derechos modernos. Ambas cosas es lógicamente imposible".