"Mi mamá, Irene Bruschtein, fue secuestrada el 11 de mayo de 1977 junto a mi papá en su departamento de Almagro. No sé dónde los llevaron. No hay un rastro ni una pista. No hay nadie que yo sepa que los haya visto. Pero ahí estaba, en Twitter, sentada en una mecedora, con sus piernas largas y flacas en primer plano, sus medias blancas por debajo de la rodilla, su cara de nena. Una imagen conocida, una de las pocas que quedaron", dice el texto que publicó en el diario que ella dirige. Según cuenta en la nota, usaron una foto y algunos de sus datos reales para armar un perfil en la red social Twitter. Una macabra y perturbadora idea que no se esperaba encontrar.