Fue designado obispo de La Rioja en 1968 y allí formó parte de un grupo de religiosos que denunció las violaciones de los derechos humanos cometidas durante la dictadura.
No fue fácil saber qué pasó realmente con la muerte del obispo Angelelli. La última dictadura militar no lo hizo fácil. La causa de su muerte, ocurrida el 4 de agosto de 1976, tuvo que transitar un largo proceso judicial que culminó en 2014 con la condena a prisión perpetua a los militares Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella como autores intelectuales del homicidio.
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Angelelli fotos de ante
Y esto ocurrió porque la muerte del ahora beato ocurrió en medio de un accidente automovilístico provocado por la encerrona que le hicieron otros vehículos en un tramo de la ruta que atraviesa la provincia a pocos kilómetros de Punta de los Llanos y a media hora de camino de Chamical.
Ya en Chamical habían aparecido fusilados dos semanas antes los sacerdotes Gabriel Longueville y Carlos de Dios Murias, que también serán beatificados mañana.
A pocos días del asesinato, el 31 de agosto de 1976, el juez riojano Aldo Zalazar Gómez, resolvió disponer el archivo del expediente, tras aceptar el criterio de la fiscal de que la muerte había sido producto de un accidente de tránsito causado por una rueda desinflada.
Con el regreso de la democracia, en 1983, el juez de La Rioja, Antonio Condado, reabrió la causa y al año siguiente el juez Aldo Fermín Morales la recaratuló como “homicidio calificado y tentativa de homicidio calificado”.
Sin embargo, recién fue en 2015 el juez federal subrogante de La Rioja, Franco Romano Grassi reabrió la investigación y se produjo la reapertura de la causa.
Tras 8 años, fue enviada a juicio y el proceso comenzó el 4 de noviembre de 2013 y concluyó el 4 de julio de 2014, a un mes de conmemorarse los 38 años del asesinato, con la sentencia a prisión perpetua de los militares Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella como autores intelectuales del homicidio.