Los primeros diez detenidos desde el viernes por presuntos delitos atribuidos a la secta “Escuela de Yoga” de Villa Crespo se negaron a declarar ante el juez federal Ariel Lijo y pidieron las respectivas excarcelaciones.
Los primeros diez detenidos desde el viernes por presuntos delitos atribuidos a la secta “Escuela de Yoga” de Villa Crespo se negaron a declarar ante el juez federal Ariel Lijo y pidieron las respectivas excarcelaciones.
Se trata de diez varones, que fueron trasladados este lunes por la mañana a los tribunales de Comodoro Py 2002 para cumplir con el trámite de la indagatoria.
Por la tarde será el turno de las mujeres que fueron detenidas durante el fin de semana. Según adelantaron, también se negarán a declarar y reclamarán quedar en libertad. Así lo informó el abogado particular de todos los detenidos, Federico Bossi Ballester.
Los imputados sostienen que esta nueva investigación es similar a la que se desarrolló en los 90 y estuvo a cargo inicialmente del entonces juez Mariano Bergés.
En aquel expediente, argumentan, fueron todos sobreseídos pero ahora resultan nuevamente imputados por episodios de la misma naturaleza por los que la Justicia ya se pronunció.
Fuentes judiciales añadieron incluso que algunos de los nuevos hechos por los que están acusados se remontan a 2004.
Después de identificar a cada detenido y describirles los hechos que se les imputan, que implican múltiples delitos del Código Penal, desde trata de personas hasta asociación ilícita, pasando por corrupción de menores, reducción a la servidumbre y estafas, el juez Lijo preguntó si iban a prestar declaración.
Todos se ampararon en el derecho constitucional de no hacerlo, sin que ello implique presunción de culpabilidad en su contra.
Los detenidos fueron apresados en unos 50 allanamientos que se vienen realizando desde el viernes, como consecuencia de una larga investigación ordenada por Lijo.
Entre los detenidos está Juan Percowicz, un hombre de 84 años de edad que ya había estado vinculado con una investigación similar, dos décadas atrás y por hechos similares.
En los procedimientos, a cargo del Departamento Trata de Personas de la Policía Federal, fueron secuestrados automóviles, computadoras, teléfonos celulares, documentación y otros elementos de contenido sexual.
Pablo Salum, el principal denunciante en la causa que terminó con el desbaratamiento de una secta que tenía su centro de operaciones en el barrio porteño de Villa Crespo, relató que fue el primer niño víctima de la organización y dijo que durante los años en que estuvo captado sufrió abusos.
La secta fue desbaratada entre la noche del viernes y la madrugada de este sábado en el marco de más de 50 allanamientos en CABA y la provincia de Buenos Aires.
Salum relató que fue el primer niño captado por la secta cuando tenía 8 años y recordó que "la primera reunión que fuimos éramos 4 personas, yo fui el primero niño en ser captado. Luego fue creciendo rápidamente y éramos más de mil personas", agregó.
"Los nenes eran obligados a tener relaciones sexuales con adultos y con sus propios padres", aseguró.
Salum fue el primer niño que logró escapar y denunciar lo que estaba sucediendo en esta secta llamada "Escuela de Yoga" y las primeras presentaciones las realizó entre 1991 y 1992, aunque por aquél entonces "quedaron en la nada".
La secta desbaratada tenía base en la Argentina, pero contaba con sedes en el extranjero, y el principal delito que le imputa la justicia es la trata de personas con reducción a la servidumbre mediante la coerción.
"Estoy mal, estoy conmovido, son más de 30 años de lucha y tomé la decisión de hablar porque veo ciertos medios allegados a la organización que la defienden. Ellos tienen a mi familia y no me dejan otra opción que salir a hablar", afirmó Salum.
Al hablar de su ingreso a la secta, dijo que su mamá "tenía un problema de salud y fue a diversos médicos y no le encontraban el problema, por lo cual comenzó a ser captada por distintos gurúes, entre ellos Juan Percowicz, un contador público que se había convertido en un gurú de filosofía yoga del cuarto camino".
En declaraciones desde Córdoba al canal TN, dijo que, en principio, era una escuela de filosofía, de cultura New Age, donde se practicaba yoga y adonde su madre acudió por un problema de salud.
Explicó que el lugar fue creciendo y "empezó a tener más adeptos, la captación y el sometimiento fue empeorando. Pasé de tener una familia hermosa a no tener nada. Nos dejaron totalmente destruidos", apuntó.