Historia de fondo: Para Camile Parker, la protagonista de la historia, la muerte de su hermana menor es una carga pesada, insoportable. Para sobrellevarla, abandonó su ciudad natal, se hundió en la bebida y se hizo cortes en todo el cuerpo para no olvidar su dolor. Escribió con alfileres, navajas, hojas de afeitar -los "Sharp Objets" del título de la serie-, las palabras que le recuerdan el infierno que vivió en su infancia.
Lo que importa: El "cutting" es hoy una epidemia entre las adolescentes. Lo hacen para aliviar la angustia, para expresar los sentimientos que no pueden poner palabras. Las heridas las avergüenzan, por eso las hacen en zonas del cuerpo que pueden ocultar con la ropa. Camile se somete a esa automutilación y tiene sus motivos, la investigación de los asesinatos los exponen en una dimensión insoportable. También, sanadora.
Entrelíneas: Para HBO, el horario de las 22 de los domingos es clave. Ahí impuso uno de sus éxitos más recientes, "Game of Thrones", y también los eventuales reemplazos de la serie basada en la saga épica de George R.R. Martin, "The Night Of" y "Big Little Lies", ésta última dirigida por el canadiense Jean Marc Vallé, quien tiene el mérito de haber reunido en un mismo estudio a Nicole Kidman, Reese Witherspoon, Shailene Woodley y Laura Dern.
Alerta spoilers: "Sharp Objects" explora las heridas abiertas que quedan entre una madre y su hija, después de una niñez oscura. El relato va y viene en el tiempo, lo que obliga a que un mismo personaje tenga más de una versión. Camile Parker es Amy Adams y, de niña, Sophia Lillis, la pelirroja encantadora que se une al grupo de perdedores que se enfrenta al payaso asesino en la taquillera reciente versión "It" de Stephen King. Un hallazgo.