Uno de los fenómenos que trae una inflación del 51,4% interanual a los bolsillos argentinos es la sustitución de primeras marcas por otras, terceras o cuartas, que están a menor precio en góndola. Sin embargo, esto trae consigo que la calidad no siempre se asemeja entre uno y otro. Por ello, es imprescindible prestar atención a la hora de comprar lácteos estar atentos a las leyendas de etiqueta.











