A su vez, expresaron su preocupación por el incremento de la deserción escolar a causa del cierre de las escuelas. De acuerdo a estimaciones de Agustín Claus, investigador de FLACSO, más de 1,5 millones de estudiantes se habrían desvinculado del sistema educativo.
Si bien en el Gobierno dejaron en claro que uno de sus objetivos es mantener la presencialidad en las aulas, reconocen que si la circulación del virus no baja, se verán obligados a tomar medidas restrictivas.
En las últimas horas, el ministro de Educación, Nicolás Trotta, reconoció que "si no logramos modificar esas conductas que terminan impactando en la circulación del virus y de personas de manera innecesaria, en el marco de una pandemia, cuando nos esté golpeando una segunda ola, eso va a terminar impactando indefectiblemente en la escuela".
Este miércoles, en la Ciudad de Buenos Aires, los gremios docentes de UTE-Ctera y Ademys impulsan un paro para que el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta decrete la suspensión "temporal" de las clases.