El agente está acusado de “homicidio preterintencional”. Según esta figura penal no habría tenido la intención de matar. Sin embargo, la calificación podría modificarse.
Se mostró sorprendido por lo que pasó y afirmó que Gómez no sacaba las manos de atrás y que sus compañeros le gritaron que tenía un cuchillo, del que desconocía la peligrosidad.
Según el expediente, había un cuchillo en la escena pero buscan determinar a quién pertenecía. Por su parte, el adelanto de la autopsia revela que Gómez murió por una fractura de cráneo, posiblemente generada por la caída al golpearse la cabeza con el pavimento.