Por qué comenzó el conflicto en el subte
La disputa se originó por la presencia de empresas tercerizadas que, según denuncian los metrodelegados, realizan tareas de mantenimiento que deberían estar a cargo del personal propio de la concesionaria Emova.
Tras un plenario de delegados, el sindicato resolvió rechazar esa modalidad de contratación. Desde la organización sostienen que las tercerizaciones vulneran el convenio colectivo de trabajo y constituyen una forma de contratación ilegal.
Además, aseguran que la incorporación de personal externo busca cubrir la falta de trabajadores en los equipos de mantenimiento del subterráneo.
Frente a esta situación, el gremio reclamó que se interrumpan de inmediato las tareas tercerizadas y advirtió sobre las consecuencias que podría tener la continuidad del conflicto.
En un comunicado firmado por el secretario general, Néstor Segovia, y la secretaria de Organización, Virginia Bouvet, la organización sostuvo que la concesionaria será responsable de una eventual ruptura de la paz social si mantiene las prácticas cuestionadas.
El antecedente por los descuentos salariales
La tensión entre Metrodelegados y Emova se suma a otros reclamos recientes. A comienzos de octubre, el sindicato había anunciado una medida de fuerza en la Línea A por descuentos salariales que consideró indebidos.
Según la organización gremial, la empresa aplicó deducciones en los haberes de trabajadores que habían cumplido con sus tareas durante todo el mes. Por ese motivo, exigió que cesaran los descuentos y que se devolvieran las sumas que, según su denuncia, habían sido retenidas de manera irregular.
Por su parte, Emova, respondió con un comunicado en el que defendió la liquidación de los salarios y cuestionó la protesta sindical.