“En la peregrinación no hay grietas ideológicas ni exclusiones, no hay lugar para los discursos de odio”, expresó ante los miles de peregrinos que llegaron a Luján.
El mensaje de García Cuerva en la misa central de Luján
Durante la homilía, el arzobispo de Buenos Aires reclamó recuperar los vínculos y el diálogo frente a un escenario marcado por la confrontación.
“Nuestra Patria tiene muchos abrazos pendientes”, sostuvo, y habló de la necesidad de construir “abrazos de perdón” frente a la descalificación y el insulto, y “abrazos solidarios” ante la indiferencia.
En ese sentido, García Cuerva advirtió sobre las consecuencias de la violencia en sus distintas formas. “Las heridas de la descalificación, de la intolerancia, de la violencia física y verbal, supuran”, afirmó.
El arzobispo también destacó el sentido comunitario de la peregrinación y planteó que caminar juntos permite dejar de lado las diferencias y evitar que los discursos de odio ocupen un lugar central en la sociedad.
“Cuando caminamos juntos, no les damos lugar a los discursos de odio”, expresó durante la misa.