Rocío Marengo se sumó a la tradicional peregrinación hacia la Basílica de Luján con un motivo puntual: dar gracias por el nacimiento de su hijo Isidro, fruto de su relación de 12 años con el empresario Eduardo Fort.
Rocío Marengo se sumó a los millones de fieles que cada año realizan la tradicional peregrinación hacia la Basílica de Luján y, antes de emprender el camino bajo la lluvia, contó cuál era la promesa que decidió cumplir y el motivo tan especial que la llevó a ponerse en marcha.