Qué pasó. Una mujer de 28 años estaba esperando un colectivo cuando dos motochorros asaltaron a un chico que tenía cerca y luego fueron por ella y su cuñada de 16 años que la acompañaba. Estos delincuentes nunca pensaron que esta mujer era un agente de la Policía de la Ciudad, que estaba en licencia por llevar un embarazo de riesgo. La oficial llevaba su arma reglamentaria, una 9 milímetros, que no dudó en sacar para enfrentarlos. Uno de los ladrones murió y el otro fue detenido.