Indicó que con los hinchas que protagonizaron los incidentes "habrá tolerancia cero" y que "no volverán a ingresar a las canchas de fútbol".
Un núcleo de -al menos- 30 barras de la institución de Floresta se ubicó en la calle Chivilcoy, derribó vallados y buscó acercarse hacia la intersección de Miranda, por donde abandona -habitualmente- cada delegación que hace de visitante en el estadio Islas Malvinas.