En ese marco, Trotta pidió que se respeten "las decisiones de cada familia y cada trabajador que optaran por evitar la presencialidad".
En concreto, que "si una madre o un padre no quiere mandar a su hijo o hija al colegio por miedo o porque quiere acatar el decreto del Gobierno, que esos chicos no tengan una falta y que tengan clases virtuales", confiaron desde el Ministerio de Educación a este medio. Y en cuanto a los docentes, que no se les descuente el día si deciden no ir a las escuelas.
El pedido fue bien recibido del otro lado. "No podemos alterar la normativa de la Ciudad pero sí podemos ser flexibles a cuenta de la situación que se vive", explicó Vicenzi.
De esta manera, los colegios privados confirmaron que asegurarán "la continuidad pedagógica por medios alternativos, y para los trabajadores, que no se los sancione".
De la reunión también participaron representantes de la Junta Coordinadora de Asociaciones de la Enseñanza Privada de la República Argentina (COORDIEP); Junta Nacional de Enseñanza Privada (JUNEP), y el Consejo Superior de la Educación Católica (CONSUDEC).
Esta semana hubo paro docentes por parte de los gremios de UTE, Ademys y Sadop en rechazo a la decisión del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta.
Mientras tanto, la Corte Suprema analiza la demanda de la Ciudad de Buenos Aires y deberá dirimir el conflicto en las próximas horas. El lunes se declaró competente al respecto y había anticipado que le daría un trámite acelerado al expediente.