La parálisis fue a nivel muscular. Pero su cerebro nunca jamás se vio paralizado. Sin embargo, ya con 37 años, sufrió dos infartos. “Yo me lo busqué”, dijo años más tarde. El cordobés estuvo 14 veces en terapia intensiva antes de llegar al punto límite de encontrarse cara a cara con la muerte. Allí hizo el click.
Llegar a la cima del Himalaya, ser furor en Netflix, convertirse en astronauta y ganar un Emmy
Con todas las limitaciones de salud, se puso como objetivo prepararse físicamente para escalar el Himalaya, en su bicicleta adaptada. Logró hacerlo con éxito, documentó toda la epopeya en Netflix con la dirección de Juan José Campanella, corrió en las principales maratones más importantes del mundo, se hizo astronauta civil y por si fuera poco dirige una fundación que ayuda a jóvenes con discapacidades motoras, creó una pieza audiovisual “Superadaptados, socios de un mismo sueño", la cual acaba de ganar un Emmy, el premio más importante a la excelencia en la industria de la televisión estadounidense.
Para conocer su historia, A24.com conversó con él y le preguntó: si tuviera que decirle a una persona que despertó de un coma profundo luego de muchos años quién es Jean Maggi: “Le diría que soy una persona que tuvo la suerte de poder vivir dos vidas. Una la de la no aceptación de mi discapacidad que me llevó a la autodestrucción”, respondió.
-¿Y la otra vida?
-Y la otra vida la de la aceptación que me llevó a lugares inimaginados como llegar a la cima del Himalaya, recibirme de astronauta, correr maratones, y seguir soñando con nuevos desafíos.
Esta posibilidad de vivir las dos caras de la moneda hacen que hoy tenga muy claro cual es el camino para encontrar felicidad en la discapacidad y poder transmitirlo a otros desde la fundación. Y como digo, en “El límite infinito “ el documental de Netflix, “las cosas mágicas suceden cuando salimos de la zona de confort pero las maravillosas cuando logramos que otros salgan”. ¡Despertar el potencial de otros es maravilloso! Soy un soñador serial que quiere poner en movimiento la discapacidad.
-¿Qué sentiste en el momento en el que te enteraste que ganaron un Emmy por el documental “Superadaptados, socios de un mismo sueño"?
-Felicidad, emoción, gratitud. Llevo mi ego a su máxima expresión pero no es lo importante. Lo importante es que la discapacidad con estas cosas va ocupando el lugar que tiene que tener.
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-Sos oficialmente astronauta civil. ¿Esperás con ansias convertirte en la primera persona con discapacidad en viajar al Espacio? ¿Qué novedades tenés?
-Estoy avanzado, sobre todo en la relación con las compañías que hacen este tipo de viaje al espacio. Lo más fácil fue entrenar y conseguir el título para realizar el vuelo suborbital.
Ahora estoy en la etapa más compleja que es sacarle los miedos a las empresas, de llevar a una persona con discapacidad. Tampoco quiero hacer un viaje de turista. Lo mío es llevar una causa, que millones de discapacitados sientan que viajan conmigo. Llevar la discapacidad a otro plano. Y para lograr eso hay muchas cosas que deben suceder. Pero avanzamos que es lo importante.
-Ahora en diciembre entregaron miles de bicicletas adaptadas a chicos y chicas en todo el país que ahora tienen una mejor vida. ¿Qué proyectos tiene la Fundación Maggi para 2022?
-Mis desafíos tienen el tamaño del Himalaya. Quiero fábricas de bicicletas en todo el mundo como Superadaptados. Que la discapacidad sea movimiento. Veníamos con una discapacidad estática. Y viste que si algo se queda quieto se muere. Bueno la fundación Jena Maggi va a poner la discapacidad más viva que nunca.
-¿Y en lo personal? ¿Qué balance hacés de tu año y qué tenés en mente para los próximos meses?
-Terminé mis entrenamientos para ir al espacio. Dos grandes músicos (Diego Torres y Gerry Cea) hicieron dos canciones maravillosas inspiradas en mí. Entregamos mil bicis. Ganamos un Emmy con Superadaptados.
A su vez, la reina Máxima de Holanda a través de una carta reconoció nuestro trabajo. El documental límite infinito también tuvo buena performance en festivales.
Terminé los 42 kilómetros de la maratón de Nueva York con solo 3 minutos más que hace 18 años. Una familia maravillosa que me acompaña y un concejo de la Fundación Maggi que da todo en cada acción. Mi balance es que debería haber guardado algo para el año que viene porque ahora… Ahora, ¿cómo lo superamos el año próximo?