El sitio oficial del Cómite Organizador publicó hace poco los avances del proyecto y los números impresionan. Hasta octubre de 2018 se juntaron más de 5 millones de teléfonos usados y más de 47 mil toneladas de dispositivos electrónicos usados.
Entre los donantes de desechos hubo desde estudiantes hasta atletas y la recolección tuvo lugar en distintos puntos alrededor de Japón.