Una particular situación se vivió este fin de semana en un local de la churrería "El Topo", en el barrio de Belgrano, que desató todo tipo de reacciones en las redes sociales.
Una particular situación se vivió este fin de semana en un local de la churrería "El Topo", en el barrio de Belgrano, que desató todo tipo de reacciones en las redes sociales.
Un cliente fue a comprar sin barbijo y luego denunció "maltrato" por parte de los empleados del comercio, donde le pidieron que cumpla los protocolos de coronavirus. Desde la empresa, por su parte, acusaron al joven de actuar violentamente y de hacer llorar a una vendedora por su comportamiento.
Todo comenzó cuando la novia del cliente en cuestión le escribió a la churrería por mensaje privado para quejarse de lo sucedido. "Fíjense bien a quien ponen a atender su negocio. Compro churros desde que tengo 10 años y veraneaba en Villa Gesell. Hoy mi novio se fue de Palermo al local de Belgrano y fue maltratado y mal atendido por sus empleados extranjeros. ¡Una vergüenza! No les compro más", aseguró.
La respuesta de los dueños de la churrería no se hizo esperar. No solo difundieron una captura del mensaje que la mujer les escribió, sino la respuesta que le enviaron. Y el posteo en cuestión se transformó en viral , y sumó miles de retuits y likes.
"Qué tal, María. Nosotros como comercio debemos seguir las reglas de protocolo que nos imponen. Estas son: que el cliente debe tener tapabocas para entrar al local. No nos interesa que el cliente no crea en eso o no tenga ganas de ponérselo. Los empleados (sin el mote de extranjeros) deben cumplir las resoluciones de la empresa", contestaron.
"Párrafo aparte, le dimos un barbijo, maltrató a dos empleadas (a una la hizo llorar) y por si eso fuera poco tiró el barbijo al mostrador después de comprar. Lamentamos que no entiendan cuáles son las normas a casi dos años de pandemia. Nosotros no las ponemos ni las estudiamos. Hacemos churros y debemos cumplirlas", completaron.
Los usuarios no tardaron en dejar sus comentarios y con el correr de las horas aparecieron algunos testigos. "Ayer estuve en el local de Belgrano, y presencié como el personal le pedía amablemente a una persona que por favor se pusiera el tapabocas para entrar al local. Da vergüenza ajena la actitud de este inadaptado que maltrato a los empleados", aseguró uno de ellos.
Tras el escándalo, el cliente apuntado apareció para dejar un comentario negativo sobre la churrería en Internet. "Hoy, las empleadas venezolanas me atendieron pésimo, no me quisieron alcanzar de gauchada hasta la entrada mi compra porque me había olvidado el barbijo. Me había ido desde Palermo. Indignado por las contestaciones y la falta de consideración decido exponer mi experiencia anunciando que no voy nunca más", cerró.