Cómo comenzó la investigación
Ante la falta de respuestas por parte del hospital, el padre del recién nacido se dirigió a la comisaría local y realizó una denuncia.
La investigación quedó en manos de la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad del Centro Judicial Concepción, a cargo del fiscal Gerardo Salas y el auxiliar fiscal Juan José Ibáñez.
Esa misma noche, alrededor de las 22, el prosecretario Patricio Reynoso se presentó en el Hospital de Concepción acompañado por efectivos policiales. Allí comenzó a recopilar información y tomó declaraciones a distintos integrantes del personal médico.
Entre los testimonios incorporados se encuentran los de dos cirujanas ginecológicas que participaron de la cesárea, trabajadores encargados del sistema de identificación y la enfermera responsable de Neonatología, quien recibió al bebé luego del parto.
Qué pasó durante el nacimiento
De acuerdo con los testimonios reunidos hasta el momento, el nacimiento se produjo mediante una cesárea de urgencia entre las 11 y las 11:30 del viernes 14 de agosto.
El recién nacido fue considerado de alto riesgo, por lo que, una vez realizado el parto, debió ser trasladado rápidamente al área de Neonatología.
Una de las cirujanas declaró que extrajo al bebé y se lo entregó inmediatamente a la enfermera de Neonatología, sin que en ese momento se advirtiera el sexo.
Posteriormente, el personal encargado de la identificación constató que se trataba de un varón y comunicó esa información a la familia, pese a que durante el embarazo los estudios médicos habían indicado que esperaban una nena.
El relato del abuelo
Mario Rolando Paz, abuelo del recién nacido, contó al sitio Vientos Tucumanos cómo la familia vivió las primeras horas después del parto.
Según su relato, durante el embarazo se habían realizado entre tres y cuatro ecografías en las que les habían informado que se trataba de una nena. El hombre recordó además que, inmediatamente después del nacimiento, una partera había felicitado a la familia por el nacimiento de una “hermosa nena”.
La madre, que todavía se encontraba bajo los efectos de la anestesia, fue trasladada a una habitación. Aproximadamente media hora después, según el relato del abuelo, llevaron al bebé junto a ella.
La familia le había elegido el nombre Emma Amir y, de acuerdo con Paz, se completó el procedimiento habitual de identificación, incluida la colocación de la pulsera correspondiente.
Cerca de las 17:30, una de las tías que acompañaba a la madre decidió cambiarle el pañal al recién nacido y descubrió la diferencia. “Me fui. A las 5 y media creo que fue, me llama mi hija y me dice: ‘Papá, es un varón’”, relató Paz.
La Justicia ordenó cinco test de ADN
Para determinar qué ocurrió y establecer si hubo un intercambio de recién nacidos, la Fiscalía dispuso realizar pruebas genéticas a cinco bebés.
Se trata de los recién nacidos que llegaron al mundo durante la misma franja horaria en el Hospital de Concepción. La medida permitirá establecer la filiación de cada uno y determinar si existió algún tipo de confusión en el proceso de identificación.
Reynoso también entrevistó a las madres de los otros cuatro bebés nacidos durante esa mañana. Según fuentes vinculadas con la investigación, todas aceptaron voluntariamente la extracción de muestras de ADN.
Mientras avanzan los estudios genéticos, la Justicia continúa recopilando testimonios y documentación para reconstruir paso a paso lo ocurrido desde el nacimiento hasta el momento en que la familia descubrió que el bebé que había recibido no era una nena.