La llamada Villa Azul se encuentra en el límite entre Quilmes y Avellaneda y a pocos metros de la Villa Itatí una de las más grandes del conurbano bonaerense y tras encontrar 53 casos positivos de COVID-19, decidieron aislar el barrio que se encuentra fuertemente custodiado y sus habitantes no podrán salir por espacio de 14 días.











