“Pensaban que no iba a venir por lo que está ocurriendo con la prohibición de exportación de carne pero me pareció muy importante los resultados de este encuentro que hemos tenido”, dijo Scioli. Además, contó que se comunicó con el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación para “darles previsibilidad y certidumbre a los industriales”.
Fuerte presión desde Israel
El mercado de la carne kosher es un elemento clave en la relación comercial con Israel. El país es el segundo importador de carne argentina, detrás de China y por encima de Chile, y el cierre de las exportaciones anunciado por el Gobierno del Frente de Todos golpeó duro en las operaciones.
Si bien se especula con que este tipo de cortes, cuya producción no aborda el proceso tradicional que tienen el resto de las carnes, la medida interrumpió una operatividad que en 2020 superó las 27.000 toneladas, un total de casi u$s 190 millones.
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Israel es el segundo comprador de carne argentina. Los cortes kosher, fundamentales en la relación bilateral.
“Cuando llamé a los clientes en Israel y Estados Unidos me dijeron que directamente busque otros frigoríficos en el Uruguay para proveerlos. Ellos necesitan la mercadería y no confían en la política del gobierno argentino. Tienen una incertidumbre total y no quieren quedarse sin carne para su negocio”, dijo Martín Kessler, uno de los encargados de Frigorífico Federal de Quilmes, al diario La Nación.
“Están reventando la industria. Esta medida mata el negocio exportador. Muchas familias viven de la exportación como despachantes de aduana y fleteros: es una cadena que la rompen sin sentido. En el negocio uno debe asegurar calidad, precio y tiempo y en el último fallamos”, aseguró.
Desde la planta ubicada en el partido de Quilmes explicaron en este momento hay contratos firmados con cadenas de supermercados en Israel, los cuales, en estas condiciones, no se pueden sostener.
“No los podemos abastecer”, se lamentó Kessler.