¿Qué reclamaban las partes?
Los gremios pidieron un aumento del 110,6%, situando el salario en $572.000. Por su parte, la Unión Industrial Argentina (UIA) propuso subas escalonadas menores, que terminaron siendo las adoptadas por el Gobierno.
El salario mínimo actual solo cubre el 27,11% de la CBT, lo que implica que hacen falta al menos cuatro salarios mínimos para no ser pobre. Para equiparar la inflación de los últimos 12 meses, debería situarse en $339.000.
La cobertura del salario mínimo respecto a la CBT cayó a niveles históricamente bajos. En junio de 2021 era del 58,97%, pero cerró 2023 en 31,46%, marcando una caída de más de 27 puntos en dos años. Durante la presidencia de Milei, este descenso no solo continuó, sino que se profundizó.
Impacto en trabajadores formales e informales
El salario mínimo afecta directamente a unos 6 millones de trabajadores y también regula la Prestación por Desempleo. Según la nueva normativa, esta prestación se mantendrá entre el 50% y el 100% del salario mínimo vigente, dependiendo del caso.
¿Qué esperar para los próximos meses?
Aunque las cifras muestran una leve recuperación frente a meses anteriores, el panorama sigue siendo crítico. El poder adquisitivo del salario mínimo continúa sin alcanzar los niveles necesarios para mejorar la calidad de vida de los trabajadores.
En resumen, los ajustes anunciados no logran cerrar la brecha entre el ingreso y el costo de vida, dejando a millones de argentinos enfrentando la pobreza.