Desde que comenzó el 2023, Bitcoin (BTC) y las principales criptomonedas recuperaron el camino ascendente. Después de algunos colapsos, vaivenes y un clima volátil, parece que el mercado se encamina a dejar atrás un prolongado bear market.
Desde que comenzó el 2023, Bitcoin (BTC) y las principales criptomonedas recuperaron el camino ascendente. Después de algunos colapsos, vaivenes y un clima volátil, parece que el mercado se encamina a dejar atrás un prolongado bear market.
De hecho, el valor de Bitcoin, la criptomoneda más famosa del mundo, superó una barrera que no lograba desde junio del año pasado, momento en el cual se encontraba inmerso en una profunda desvalorización por el contexto macroeconómico internacional y una crisis de confianza en la industria cripto.
Al momento de escribir este artículo, Bitcoin cotizaba a USD 30.122, según el portal Coinmarketcap, registrando una suba diaria de más del 6%.
Tras alcanzar un récord cercano a los USD 70.000, en noviembre de 2021, BTC comenzó a derrumbarse y llegó a cotizar por debajo de los USD 16K, un año después, en un marco de suba en las tasas de interés que hizo mermar el apetito en activos volátiles como los bursátiles y las criptomonedas.
Tampoco ayudó la propia situación de la industria cripto, que comenzó con la caída de la stablecoin TerraUSD en mayo pasado y que alcanzó su cúspide con el colapso de la plataforma FTX, una de las más utilizadas en el mundo.
Sin embargo, el 2023 marcó un cambio de tendencia y el valor de Bitcoin ya subió un 82% en lo que va del año, situación que se hace extensiva a otras monedas alternativas, como Ether (ETH), que aumentó 60%.
De cara a los próximos meses, parte de la perspectiva seguirá dependiendo de la trayectoria del resto de la economía y, de hecho, el rebote de Bitcoin de las últimas semanas tuvo correlato con el que tuvieron las acciones bursátiles, luego del derrumbe que sufrieron por las últimas tensiones bancarias.
Del mismo modo, también influyen las expectativas en el mercado de que el ciclo de ajuste monetario de la Reserva Federal estadounidense (FED) está por llegar a su fin, con una suba más de tasas en mayo, en el peor de los casos, según indicaron las agencias Bloomberg y DPA.
La expectativa de menores tasas de interés eleva el interés por hacerse de activos con mayores retornos que los bonos del Tesoro, como las acciones de la bolsa o, en este caso, las criptomonedas.
Algunos analistas indicaron que el rally alcista podría estar impulsado, en parte, por la expectativa de que las subas de tasas están por terminar, pero algunos grupos de inversionistas están interesados en cripto por ser un activo ajeno a la banca y las finanzas tradicionales.
Otros especialistas consideran que la caída de la liquidez en el mercado de criptomonedas –luego de la caída de bancos como Slivergate y Signature Bank- también podrían explicar parte del rebote, pues un menor volumen de intercambio explicaría una mayor volatilidad en los valores.
De todas maneras, de proseguir la recuperación, las criptomonedas enfrentarán un escenario distinto tras la crisis que sufrieron el año pasado.
En ese sentido, cada vez más, las autoridades gubernamentales las tienen bajo la mira con mayor presión: hace dos semanas la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) envió una notificación a la plataforma Coinbase por “posibles violaciones de la Ley de Valores”, mientras que la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos (CFTC) demandó a Binance y a su fundador, Changpeng Zhao.