La plataforma de criptomonedas FTX, que entró en quiebra en noviembre pasado, encontró más de USD 5.000 millones en dinero líquido o en criptoactivos que utilizará para pagar a sus acreedores.
La plataforma de criptomonedas FTX, que entró en quiebra en noviembre pasado, encontró más de USD 5.000 millones en dinero líquido o en criptoactivos que utilizará para pagar a sus acreedores.
Así lo aseguró uno de los abogados de la empresa al juez que tramita su bancarrota, según informó la agencia Bloomberg.
La empresa, que creó y lideró Sam Bankman-Fried, está ahora trabajando en monetizar USD 4.6 millones, indicó el abogado, Andrew Dietderich, a la Corte Federal ubicada en Wilmington, estado de Delaware.
Además, se encontró otra suma en forma de criptoactivos que, al no ser líquidos, serán más difíciles para vender.
Cerca de un millón de acreedores quedaron atrapados en el colapso en noviembre pasado de FTX Group, según datos de los documentos judiciales presentados ante el juzgado.
La plataforma de criptomonedas era una de las tres más grandes del mundo, estaba valuada en unos USD 32.000 millones y su caída generó un efecto contagio en toda la industria.
Tras el cierre, cientos de usuarios no pudieron retirar hasta el momento sus fondos y criptomonedas depositadas en la plataforma. De hecho, solamente ante sus 50 mayores acreedores, FTX debe un total de USD 3.100 millones.
No está claro cuánto dinero se generará a partir de la liquidación de FTX y es posible que muchos acreedores reciban sólo fracciones de lo que se les debe.
El proceso, en tanto, puede demorar meses en casos más pequeños y hasta varios años para quiebras multimillonarias más grandes.
Su fundador de 30 años, Sam Bankman-frield, fue arrestado en diciembre de 2021 en las Bahamas y, posteriormente, extraditado a los Estados Unidos por múltiples cargos penales, entre ellos, fraude masivo y conspiración.
Por su parte, John J. Ray III, nuevo CEO nombrado para avanzar con la liquidación de FTX, que también lideró a Enron en el pasado durante su quiebra, cuestionó los libros contables de la empresa y señaló que nunca en su carrera había visto “tal fracaso de controles a nivel corporativo y ausencia de información financiera confiable".