La operación involucra también al DIM, dueño del 50% de la ficha del futbolista, y al propio jugador, con quienes ya había acuerdo. Por eso, la posibilidad de reflotar la transferencia dependerá principalmente de que los presidentes Juan Román Riquelme y Juan Sebastián Verón logren un nuevo entendimiento en las condiciones económicas.
Boca, además, juega contra el reloj. El club obtuvo diez días extras para incorporar jugadores tras la operación de Rodrigo Battaglia y ese plazo vence este fin de semana. Ese contexto podría empujar a la dirigencia a acelerar las gestiones para cerrar la llegada del extremo colombiano antes de que se cierre definitivamente la ventana de incorporaciones.