MUNDIAL DE CLUBES

¿Culpa de Otamendi? El insólito motivo que llevó al plantel del Auckland City a pedir la renuncia de su DT

Después de empatar con Boca y quedar en el centro de la escena, los jugadores de Auckland City pidieron la renuncia de Paul Posa tras un hecho insólito. ¿Qué tiene que ver Nicolás Otamendi?

 Reuters/Nathan Ray Seebeck

 Reuters/Nathan Ray Seebeck

Auckland City fue uno de los equipos que sorprendió al mundo durante el Mundial de Clubes, tanto por su condición de plantel semiprofesional como por los resultados que logró en el certamen. A pesar de haber recibido una de las peores goleadas del torneo (10-0 ante Bayern Múnich), el equipo de Nueva Zelanda logró un histórico empate frente a Boca que lo puso en la mira de los fanáticos del fútbol. Sin embargo, el club quedó envuelto en un verdadero escándalo fuera de la cancha.

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El detonante de la crisis fue una situación insólita protagonizada por el entrenador del equipo, Paul Posa, quien además de dirigir es dentista. Según informó TNT Sports, en la previa del partido ante Benfica, el técnico tuvo que preguntarle a uno de sus propios futbolistas quién era el capitán del equipo portugués. La respuesta fue contundente: Nicolás Otamendi.

El desconocimiento del DT sobre una de las principales figuras del fútbol y campeón del mundo con la Selección Argentina generó un enorme malestar dentro del plantel, que ya venía acumulando diferencias con Posa por otros episodios. La falta de conocimiento de un referente internacional fue vista como una falta de preparación y profesionalismo inaceptable por parte de los jugadores.

La situación terminó por romper la relación entre el entrenador y el plantel. Según trascendió, los jugadores de Auckland City le habrían pedido al presidente del club que le solicite la renuncia a Posa de manera inmediata. Incluso, algunos amenazaron con abandonar la institución si no se avanzaba con su salida.

Más allá de lo llamativo del pedido, lo cierto es que Auckland City es un club con características muy particulares. Se trata de un equipo semiprofesional, donde la mayoría de sus futbolistas no vive del fútbol y combinan la actividad deportiva con otros trabajos. Es el caso del defensor Christian Gray, quien se convirtió en la gran figura del equipo tras anotar el único gol de Auckland en el torneo.

Gray es profesor de educación física en la Escuela Intermedia Mount Roskill y la Escuela Primaria de Auckland, y tras el empate ante Boca no pudo ocultar su felicidad. "Es surrealista. Lo más grande es hacer feliz al club. Es un camino largo y duro", expresó emocionado.

El defensor destacó que haberle marcado un gol a Boca, uno de los gigantes del continente, fue el momento más importante de su carrera. "Significa mucho para el club. Somos un club muy chico. Estoy muy feliz porque nos merecíamos esto", aseguró.

El papel de Auckland City en este Mundial de Clubes fue peculiar desde todo punto de vista. Después de ser aplastado por Bayern Múnich, logró cerrar su participación con un empate histórico frente a Boca, uno de los máximos candidatos del certamen. Esa actuación lo llevó a ganarse el respeto del público, pero internamente la relación con su entrenador parece no tener vuelta atrás.

Por el momento, el futuro de Paul Posa es incierto, aunque la presión del plantel para que deje su cargo es fuerte. Más allá de su perfil amateur y sus otras ocupaciones fuera del fútbol, el episodio con Otamendi dejó expuesta una desconexión que los propios jugadores consideran insostenible en el máximo nivel de competencia.

El club deberá resolver en los próximos días si ratifica al entrenador o si finalmente da un golpe de timón