¿Cómo fue el rescate de la camioneta del Dibu Martínez en Sierra de los Padres?
El motivo por el cual el deportista terminó encajado en el terreno respondió a un intento de auxilio. De acuerdo con la publicación, el episodio ocurrió cuando Dibu Martínez intentó asistir a un amigo cuya camioneta había quedado enterrada en el barro, pero terminó atrapado en la misma situación. Ante el doble problema que terminó afectando al jugador del Aston Villa, dos vecinos que pasaban por el lugar salieron al rescate. Los héroes de la jornada fueron Leonardo Albarracín y su hijo Ramiro.
Los testigos relataron el momento en que identificaron al futbolista en el camino de tierra. Both habían salido en moto a recorrer la zona y, al ver dos camionetas a lo lejos y una figura alta, reconocieron al arquero. “Salimos en moto porque había llovido mucho y los caminos estaban intransitables. Vimos dos camionetas a lo lejos y una figura muy alta. Mi hijo me dijo: ‘Ese es el Dibu, papá’. Yo no podía creer que fuera él”, recordó Albarracín al diario marplatense.
Para lograr destrabar los rodados se necesitó una logística que incluyó herramientas y maquinaria de la zona. Martínez les explicó qué había pasado y les pidió ayuda para desatar las lingas con las que intentaban remolcar los vehículos. El vecino contó que el arquero necesitaba un cuchillo porque no podían aflojar los nudos y que él llevaba una navaja, por lo que se metió en el barro para intentar soltarlos. El rescate incluyó una pala, otra linga, más personas convocadas para colaborar y un pequeño tractor que el propio futbolista fue a buscar a su campo, ubicado a unos pocos metros del lugar.
Qué regalo le dio el Dibu Martínez al vecino que lo ayudó en el barro
Las condiciones meteorológicas previas desencadenaron el incidente en el paraje rural. Las fuertes lluvias habían dejado los caminos rurales de Sierra de los Padres en malas condiciones de circulación. Esa situación fue la que derivó en que primero quedara encajada una camioneta y luego la del propio arquero. Lo particular es que el vecino destacó que durante esas horas la conversación no giró en torno al fútbol ni al Mundial. “La calidad humana del Dibu es impresionante. No hablamos del Mundial ni de fútbol. Fue una charla como la que uno puede tener con cualquier vecino”, dijo al medio.
Asimismo, el vecino valoró la sencillez del deportista durante todo el tiempo compartido en el lugar: “La cordialidad y la sencillez del Dibu son para resaltar. Una aventura fantástica que pude compartir con mi familia. Si la hubiésemos planificado, imposible que hubiera salido mejor”, agregó. Cuando el trabajo terminó, el arquero les agradeció de manera insistente a quienes lo habían ayudado.
El cierre de la jornada superó las expectativas de los fanáticos que se acercaron a colaborar. El esfuerzo valió la pena, ya que el vecino había llevado una camiseta de la selección argentina, un póster de la atajada ante Randal Kolo Muani en la final del Mundial de Qatar 2022 y algunos fibrones con la esperanza de conseguir un autógrafo. El desenlace fue distinto al que imaginaba. “Cuando ya se iba, frenó, se sacó el camperón oficial de la selección y me lo regaló. Ahí no pude contenerme. Me largué a llorar. Fue un momento inolvidable”, recordó Albarracín.